Paz no entiende por qué eligieron «ese aeropuerto»; exdiputado dice que allí vive su suegro prófugo
“Hubo varios cuestionamientos precisamente sobre el viaje y uno de ellos es por qué se hizo una escala en Boca Ratón. Además, ¿de dónde salió el dinero que se pagó para la separata estadounidense y quién lo pagó, presidente? Por favor, esas tres consultas”. La periodista contó tres consultas. Rodrigo Paz respondió “Dos cosas” y habló varios minutos. El problema es de qué habló.
“Miren, los aviones o las movilidades o la propia residencia son instrumentos de trabajo”, arrancó. Dos oraciones después ya estaba en el Mundial de 2010: “yo no uso el avión para irme a Sudáfrica a ver un partido de fútbol del Mundial, ¿se acuerdan?”. Mientras el presidente recordaba a Evo Morales, Boca Ratón seguía esperando.
El jueves 24, el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, había anunciado que Paz volvía “entre hoy día y mañana la madrugada”. Esa noche, a las 22:36, el FAB-002 despegó de Nueva Jersey rumbo a Boca Ratón.
Según los registros de Flightradar24 difundidos por El País de Tarija, aterrizó la madrugada del viernes y salió el domingo por la tarde. Una funcionaria del Ministerio de la Presidencia le dijo a ANF que no tenía información sobre ese tramo, pese a que Aramayo había prometido transparencia.
Paz: “no entiendo…”
La única vez que Paz aludió a Boca Ratón, no la nombró: “Lo del aeropuerto, no entiendo por qué eligieron ese aeropuerto”. Luego explicó que en Nueva York y en Washington aterrizaron en terminales alejadas porque las principales estaban saturadas, y concluyó: “la elección de aeropuertos no pasa… no pasa por uno, pasa por una decisión técnica”.
El presidente no entiende por qué eligieron el aeropuerto, pero da por hecho que la elección fue técnica. Quien no entiende una decisión difícilmente puede saber que fue técnica. Lo que se le preguntó fue por qué el avión se quedó allí más de 60 horas. “Decisión técnica” no explica esa permanencia. Apenas la bautiza.
Si la escala fue técnica, falta la razón técnica. Si fue política, falta saber con quién se reunió. Paz se quedó con las dos versiones a la vez, y no explicó qué gestión política cabe en una permanencia que atribuye a una decisión técnica.
“Es en Florida donde tuvimos las reuniones y traemos 10 mil millones de dólares”, dijo, según Brújula Digital. La cifra ya la había anunciado el miércoles 23 desde Nueva York. El dinero llegó a los titulares antes de que el avión llegara a Florida.
Sobre Urupabol, Paz dijo que el acuerdo “se cerró después” de Nueva York, sin decir dónde. Según Brújula Digital, lo mencionó como si fuera una escala del viaje: “paramos para el tema Urupabol, después en Florida”. Urupabol es un bloque de tres países, no un lugar donde se pueda parar. Boca Ratón sí es un lugar, pero Paz nunca la nombró: para él fue solo «ese aeropuerto». Si el acuerdo se cerró en Florida, se cerró sin el canciller, que el sábado 26 posesionaba viceministros en La Paz.
¿Quién pagó?
La separata recibió el mismo tratamiento. Según ANF, Paz respondió: «tengo entendido que no existe el pago de ese monto, pero me tienen que dar la información oficial». Descartó el pago antes de tener la información para descartarlo.
Agregó que «no tenemos ni para pagar lo local, imagínese estar pagando algo internacional», y cerró: «Eso está en investigación». Lo que no existe está en investigación, pero no dijo quién investiga.
En un comunicado difundido el 28 de septiembre en su página de Facebook, la Unidad de Comunicación Estratégica del Estado (UCE) negó “categóricamente haber pagado la publicación de la separata en USA TODAY”, y afirmó que ni siquiera tuvo “conocimiento previo de dicha publicación”.
El mismo día en que la UCE negaba haber pagado, el presidente decía que el asunto estaba en investigación. ¿Quién, entonces, contrató y pagó la publicación? El Gobierno no responde.
El suegro
Paz cerró su respuesta con una cuenta propia: “Yo he ido 5, 6 días a trabajar”. Salió el sábado 19, y el avión volvió el domingo 27, según ANF. Son nueve días. El vocero José Luis Gálvez había anticipado ocho, una cuenta que termina justo el domingo en que el FAB-002 dejó Boca Ratón.
La respuesta empezó convirtiendo tres preguntas en dos cosas y terminó convirtiendo nueve días en cinco o seis. Los días que faltan en esa cuenta no tienen explicación oficial.
El exdiputado Tomás Monasterio escribió en sus redes que el suegro del presidente “reside precisamente allí” y que Paz pasó el fin de semana en Boca Ratón “para una visita familiar”. Visitar a la familia, aclaró, “no es el problema». Lo que pregunta es quién pagó el avión y la tripulación. El Gobierno no ha respondido.
Paz ya había hablado de su suegro. En octubre de 2025, cuando Jorge Tuto Quiroga lo desafió a extraditar a los responsables de estafas bancarias “sin importar si son familiares”, respondió por TikTok que su suegro sufrió “una injusticia tremenda” por un “problema financier”». Las publicaciones de entonces identificaron a ese suegro como Mauricio Urquidi Urquidi, exvicepresidente del Banco de Inversión Boliviano.
Urquidi fue condenado en rebeldía a siete años y seis meses de reclusión por cinco delitos, en el proceso por la quiebra del Banco Sur. La condena quedó firme en 2017, y ANF ya lo reportaba como prófugo en 2001.
Los fallos le atribuyen, entre otras operaciones, la liberación de garantías de préstamos impagos a favor de las empresas JIPECA y Silver Smelting. Según informó ANF en 2001, la quiebra del Banco Sur causó al Estado un daño de 200 millones de dólares, cifra que corresponde al caso completo y no a una condena individual. Si Monasterio tiene razón, el avión del Estado pasó tres días en la ciudad donde vive un condenado al que la justicia boliviana no ha podido encontrar.
El vicepresidente Edmand Lara anunció que fiscalizará el viaje. Los planes de vuelo que Aramayo declaró disponibles el jueves 24 seguían sin publicarse al cierre de esta edición. Tampoco se sabe si su publicación depende de una decisión técnica.