La “sombra” de Paz: Washington Post describe la influencia de Cerimedo

El Washington Post afirmó que la influencia del consultor argentino Fernando Cerimedo en Bolivia se extendió “mucho más allá del ciclo político” después de la victoria electoral de Rodrigo Paz. El diario lo describió como una “sombra” del presidente, cuya cercanía con el mandatario generó inquietud dentro del Gobierno.

La afirmación es uno de los principales elementos del reportaje que el diario estadounidense publicó este sábado, firmado por el periodista Terrence McCoy (https://www.washingtonpost.com/world/2026/09/26/mar-a-lago-bolivian-prison-saga-magas-man-latin-america/).

El texto reconstruye la trayectoria política de Cerimedo, sus vínculos con operadores de la derecha latinoamericana, estadounidense y el caso de Nadia Beller, a partir de cientos de páginas de documentos judiciales, mensajes y entrevistas con la mujer que sobrevivió al ataque.

Las versiones oficiales

La relación entre Paz y Cerimedo fue descrita de distintas maneras por integrantes del Gobierno y por el propio consultor. En mayo, Cerimedo se presentó como “asesor personal del Presidente”.

En julio, el entonces ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, dijo que era “un asesor del Presidente” que “trabaja directamente con él”. Aclaró que no pertenecía a la estructura estatal, no tenía oficina ni era pagado por el Estado. Lo definió como un asesor externo y señaló que su financiamiento provenía de fuentes externas.

Después de la detención de Cerimedo, el vocero presidencial José Luis Gálvez confirmó que había asesorado a Paz, pero negó que tuviera un cargo formal y afirmó que no recibía remuneración del Estado. El Gobierno pasó a describirlo como un “cooperante” o colaborador que había tenido un papel importante durante la campaña y que después era consultado ocasionalmente.

El 26 de agosto, Paz reconoció que Cerimedo había trabajado en la campaña de segunda vuelta y que también había cooperado durante el inicio de su Gobierno. Sin embargo, negó que existiera un contrato o una relación laboral directa y sostuvo que nunca había autorizado al argentino a representar a la Presidencia, al Gobierno o a su familia. “No hay asesores principales”, dijo.

La diferencia entre esas versiones no está, por tanto, en si Cerimedo tuvo contacto con Paz o lo asesoró. Eso fue reconocido. La controversia está en el alcance de esa relación y en cuánto poder efectivo tuvo un extranjero que, según la explicación oficial, no ocupaba un cargo público, no tenía contrato y no recibía un sueldo estatal.

El 9 de septiembre, el propio Paz volvió a poner la relación personal en el centro del caso. Dijo que le apenaba haber depositado su confianza en Cerimedo y que esa confianza “no se haya retribuido en el sentido correcto”.

Los audios

El 31 de agosto, el vicepresidente Edman Lara presentó en conferencia de prensa un audio de ocho minutos y cinco segundos que atribuyó a la primera dama, María Elena Urquidi (Bibi), y a Cerimedo. En la grabación se habla de la necesidad de sacar a Mirko Sokol de la comandancia general de la Policía. Ese mismo día se conoció la renuncia de Sokol. Lara no precisó cuándo se grabó el audio.

En la grabación, la voz atribuida a Cerimedo dice: “si no saca a Sokol no podemos avanzar”. Lara sostuvo que el audio muestra cómo la primera dama acudía a Cerimedo para influir en su esposo, y anunció que lo entregaría al Ministerio Público para que se peritaran las voces.

El verificador Joaquín Martela afirmó que el audio es verdadero. Según su análisis, en el que usó herramientas digitales y consultó a tres lingüistas y dos especialistas audiovisuales, las voces corresponden a Cerimedo y a Urquidi. Beller, en cambio, sostuvo que ninguna de las dos voces era la de Cerimedo ni la de la primera dama. Paz dijo: “Yo no hago caso a los audios, sí hago caso a lo que la justicia y aquellos que hagan el peritaje o la investigación adecuada nos puedan determinar”.

El currículum

El diario también investigó el currículum con el que Cerimedo construyó parte de su imagen pública. El consultor había afirmado haber estudiado en Harvard y el Massachusetts Institute of Technology, tener un doctorado en marketing de la University of Phoenix, haber recibido entrenamiento de los Navy SEALs y haber trabajado durante la administración de Barack Obama en la Casa Blanca.

El Post señala que el MIT y la University of Phoenix dijeron no tener registros de Cerimedo como estudiante. Harvard y la oficina de asuntos públicos de la Marina estadounidense no respondieron a sus solicitudes de información.

El reportaje también reconstruye su ascenso en la política digital latinoamericana: su trabajo en la campaña de Javier Milei, su actividad en Bolivia y Honduras y sus vínculos con operadores políticos próximos a Donald Trump.

La red MAGA

La investigación sitúa a Cerimedo dentro de una red política que conecta a operadores latinoamericanos con sectores del movimiento MAGA en Estados Unidos. Según el diario, el arresto de Cerimedo desató un escándalo político que se proyecta desde Argentina hasta Washington y expuso el rol de la administración Trump en la sucesión de triunfos electorales de candidatos conservadores en la región.

El Post sostiene que, rompiendo con las prácticas diplomáticas tradicionales, el entorno de Trump intervino abiertamente en la política interna de varios países latinoamericanos para impulsar a candidatos afines.

En esa red, según el diario, Cerimedo funcionó como enlace entre operadores de la región y figuras cercanas a la Casa Blanca, y fue designado representante en América Latina de Campaign Nucleus y EyesOver, dos plataformas tecnológicas asociadas a la campaña de Trump.

El diario menciona su relación con Brad Parscale, exresponsable de la campaña digital de Trump, sus vínculos con consultores estadounidenses y su participación en operaciones digitales alrededor de Milei y del candidato hondureño Nasry Asfura.

En Argentina, Cerimedo desplegó lo que él mismo llamó un “ejército de trolls” contra los rivales de Milei, y según el Post conectó al hoy presidente argentino con Tucker Carlson para la entrevista de septiembre de 2023.

En febrero, Cerimedo recibió en Mar-a-Lago un reconocimiento como consultor político hispano del año. Allí agradeció públicamente a Parscale.

El Post presenta a su consultora Numen como un puente entre operadores políticos latinoamericanos, estadounidenses, y reconstruye una trayectoria que, según el diario, contribuyó a convertirlo en uno de los consultores políticos más visibles de la derecha regional.

Paz en Nueva York

El reportaje aparece mientras Paz se encontraba en Nueva York para participar en la Asamblea General de Naciones Unidas. Durante su estadía, el presidente presentó una versión de su victoria electoral centrada en las redes sociales y en su hija Catalina.

En una conferencia vinculada a CAF y el PNUD dijo: “Yo soy producto del TikTok”, y afirmó que había ganado la elección con 50.000 dólares. El jueves 24, ante Naciones Unidas, insistió en esa narrativa: “Hice solo mi campaña en redes. No utilicé expertos en campañas. No utilicé millones de dólares”. En ese discurso no mencionó a Cerimedo.

La ausencia resulta relevante porque el propio Paz había reconocido semanas antes que el argentino trabajó en su campaña de segunda vuelta y cooperó durante el comienzo de su Gobierno. Durante la campaña, incluso, lo había presentado como profesor universitario de su hija.

Paz y su familia participaron en Nueva York de actividades relacionadas con la visita presidencial, incluida una recepción ofrecida por Donald Trump a las delegaciones. La asistencia a la recepción la informó la primera dama en su cuenta de X.

Mientras el presidente cumplía esa agenda internacional, Cerimedo permanecía recluido en Chonchocoro. El 24 de septiembre, mientras Paz hablaba ante la Asamblea, Cerimedo declaraba ante fiscales en ese penal.

Las declaraciones de Paz tuvieron respuesta en Bolivia. Jorge Tuto Quiroga negó ser uno de los candidatos a los que aludió el presidente y le sugirió dejar de hablar de la campaña, porque eso “ventila” el caso Cerimedo. Lara dijo que “hoy ya no corresponde hablar de quién hizo ganar a quién” y que corresponde gobernar.

El caso Beller

El eje policial del reportaje es el ataque contra Nadia Beller, que recibió tres disparos el 17 de agosto frente a un hotel de Santa Cruz. Los atacantes se hacían pasar por repartidores.

Beller acusa a Cerimedo de haber organizado el ataque después de que ella quedara embarazada y amenazara con revelar información sobre su relación y sobre actividades vinculadas al entorno político. Cerimedo niega haber ordenado el ataque. Su defensa sostiene que el caso forma parte de una operación política contra él y contra el Gobierno de Paz.

El Post menciona una nota encontrada en el teléfono de Cerimedo que plantea la posibilidad de “eliminar” a Beller, y aclara que no está establecido que esa nota haya sido enviada a otra persona. La nota se conocía en Bolivia desde agosto. Según Beller, Cerimedo admitió en audiencia que estaba en su teléfono y dijo que en su momento explicaría por qué.

El reportaje también menciona un pedido de 50.000 dólares que Cerimedo hizo días antes del ataque. Beller lo había contado a La Nación en agosto. El Post no establece relación entre esa suma y los 50.000 dólares que Paz mencionó al hablar del costo de su campaña.

Las causas

Cerimedo fue arrestado el 18 de agosto, cuando intentaba abordar un vuelo a Buenos Aires. Un juez le dictó 180 días de detención preventiva por tentativa de feminicidio. La Fiscalía lo investiga como presunto autor intelectual, pero esa responsabilidad todavía debe determinarse judicialmente.

Después se abrió una causa por presunto enriquecimiento ilícito, ampliada más tarde a legitimación de ganancias ilícitas, falsedad material y usurpación de funciones. Por ese proceso, Cerimedo cumple una segunda detención preventiva en Chonchocoro desde el 8 de septiembre.

El 15 de septiembre, la Fiscalía presentó una imputación formal por violencia familiar o doméstica, por un episodio que Beller denunció en julio.

En agosto, la Policía informó que había identificado a los dos presuntos autores materiales del ataque. Beller sostiene que siguen sin ser identificados ni detenidos y denuncia encubrimiento policial. La audiencia para autorizar la incautación de la información de los dispositivos de Cerimedo quedó postergada hasta el 13 de octubre.

Atrás