Paz negó a Cerimedo en la ONU y omitió la deuda detrás de las reservas internacionales
El presidente Rodrigo Paz presentó ante la ONU la recuperación de las reservas como un logro de su gestión, sin mencionar la emisión de US$1.000 millones en bonos soberanos a cinco años, al 9,45% de interés anual. Además, dijo que no utilizó “expertos en campañas”, pese a que en agosto reconoció el trabajo de Fernando Cerimedo, a quien en la campaña presentó como profesor de su hija Catalina.
Hace 38 días que el argentino está recluido en el penal de alta seguridad de Chonchocoro, donde cumple dos detenciones preventivas, una por tentativa de feminicidio y otra por enriquecimiento ilícito. La Fiscalía de Beni lo investiga por presunta protección a vuelos irregulares vinculados al narcotráfico.
Paz habló el jueves por primera vez ante la Asamblea General. Defendió el modelo de “capitalismo para todos”, atribuyó los 53 días de bloqueos de mayo y junio al “narcoterrorismo” y abrió con una crítica a los gobiernos del MAS, a los que responsabilizó de “un país arrasado”, con alusiones a la frase “esto huele a azufre” de Hugo Chávez y a la hoja de coca que Evo Morales mostró en la ONU.
Reservas y bonos
«Cuando asumí el reto del gobierno teníamos 51 millones de dólares en nuestras reservas porque se habían liquidado todas las reservas del Banco Central», dijo Paz.
Ningún registro oficial consultado muestra 51 millones. Paz asumió el 8 de noviembre de 2025, y el dato más cercano del Banco Central de Bolivia (BCB) es del día anterior: 52 millones de dólares disponibles.
Tampoco es cierto que las reservas se hubieran liquidado: sumaban 3.167 millones, aunque la mayor parte era oro, que no puede usarse de inmediato para pagar importaciones o deudas.
Esos dólares no llegaron de una vez. Según el BCB, subieron primero entre noviembre y diciembre de 2025, por los desembolsos de un crédito de la CAF, al cierre del año sumaban 580 millones. En marzo habían bajado a 144,4 millones.
La segunda subida llegó con los bonos. En mayo, el Estado colocó 1.000 millones de dólares en bonos soberanos, y el BCB atribuyó a esa emisión el aumento de los dólares disponibles, que al 30 de junio sumaban 666,1 millones. En julio volvieron a bajar, a 472 millones.
La tercera subida vino de compras a los bancos. Con el nuevo régimen cambiario, el BCB adquirió más de 400 millones de dólares al sistema financiero en poco más de un mes. El 14 de agosto, los dólares disponibles sumaban 800 millones, y el 1 de septiembre el banco informó más de 1.134 millones. Paz habló ante la ONU de “cerca de 1.200 millones”.
En el primer semestre, Bolivia pagó 1.284,9 millones de dólares por su deuda externa, más de lo que recibió en créditos y bonos. El dinero prestado sostuvo las reservas mientras salían esos pagos, y Paz no lo mencionó al presentar la recuperación como un resultado de su gestión.
Metas y nuevos créditos
Las metas que anunció, 4.000 millones a fin de año y 10.000 millones en año y medio, dependen de financiamiento externo. La CAF, que en noviembre de 2025 aprobó un préstamo de liquidez de 550 millones ya desembolsado, comprometió después un programa de al menos 3.100 millones hasta 2030, del que aprobó 918 millones.
El crédito del FMI por 1.900 millones ya tiene ley promulgada, los 10.000 millones del Banco Mundial, el BID y la CAF que Paz anticipó la víspera son, por ahora, un anuncio.
Esa dependencia convivió en el discurso con dos afirmaciones opuestas. Al inicio, Paz lamentó que el MAS redujo a Bolivia a “estar negociando con instrumentos multilaterales”. Minutos después se quejó de que esos recursos llegan “tarde, cuando, o tal vez nunca”, y pidió al multilateralismo actuar “de forma mucho más inmediata”.
En el debate del 12 de octubre de 2025, Paz dijo que no recurriría al FMI para solicitar 12.000 millones de dólares y que el país ya contaba con más de 3.500 millones en créditos aprobados. Su gobierno acordó después un programa de 1.900 millones con el organismo, que aún no ha sido desembolsado.
Los registros disponibles muestran que el gobierno de Paz recibió al menos 1.667,8 millones de dólares en nuevos créditos, 450 millones de la CAF en diciembre de 2025 y 1.217,8 millones en el primer semestre de 2026, de los cuales 1.000 millones fueron los bonos.
Como en ese semestre también pagó 977,4 millones de deuda anterior, el saldo total creció menos. Al 30 de junio sumaba 14.357,7 millones de dólares, 193,4 millones más que al cierre de 2025, con 70,4% en manos de organismos multilaterales.
Cerimedo, el olvidado
«Yo soy producto de la digitalización. Hice solo mi campaña en redes, no utilicé expertos en campañas, no utilicé millones de dólares, solo fui redes», afirmó Paz casi al cierre de su discurso.
La versión no es nueva: tras la primera vuelta, ya atribuía su triunfo a las redes y a sus recorridos por el país, pero en la ONU no mencionó a su compañero de fórmula, Edman Lara, un excapitán de Policía con más de medio millón de seguidores en TikTok, a quien la agencia AP describió como clave en el triunfo de Paz.
Tampoco nombró a Fernando Cerimedo, el consultor argentino que trabajó en su segunda vuelta. Cerimedo fundó el portal La Derecha Diario y la academia digital Numen, y fue uno de los estrategas digitales de Javier Milei en 2023.
En 2022, tras la derrota de Jair Bolsonaro, transmitió en vivo «Brazil Was Stolen», un supuesto informe de fraude electoral que el Tribunal Superior Electoral de Brasil refutó. Ese año admitió a la revista Noticias que sus campañas incluían «campaña negativa» y granjas de trolls.
Paz fue cambiando la forma de describirlo. En campaña, cuando circuló un video suyo con su familia y Cerimedo en un restaurante, lo presentó como profesor de su hija Catalina, egresada de Numen y encargada de sus redes.
El 26 de agosto lo llamó «un estratega de reconocimiento mundial» y admitió que trabajó en la segunda vuelta y al inicio del gobierno. Negó que existiera un contrato, pese a docenas de fotos y videos donde se ve al argentino en reuniones oficiales de la Presidencia en el exterior y Bolivia. Además aparecer junto a su esposa, Bibi Urquidi.
El 21 de octubre de 2025, dos días después de la segunda vuelta, Cerimedo respondió “sí, sí, sí” cuando periodistas de la radio argentina Splendid le preguntaron si asesoraba a Paz. Sobre Jaime Durán Barba, estratega de Tuto Quiroga, dijo: “Lo reventamos a Durán Barba”.
Fue aprehendido el 18 de agosto en el aeropuerto de Viru Viru, horas después del ataque armado contra su expareja, la abogada Nadia Beller. En Chonchocoro cumple dos detenciones preventivas: 180 días por tentativa de feminicidio y seis meses por enriquecimiento ilícito.
La Fiscalía de Beni lo investiga además por presunta protección a vuelos del narcotráfico, algo que él niega. Su defensa atribuye los procesos a una persecución política. Beller lo acusa de operar granjas de bots y de pagar a periodistas e influencers para manipular información.
La hoja de coca
Al evocar a Chávez y a Morales, Paz levantó una hoja de coca desde el estrado y dijo que “un líder de mi nación” hizo de ella “una traición para con la construcción y el desarrollo y la visión de progreso de una nación”.
Morales, dirigente de los productores de coca del trópico de Cochabamba, mostró la hoja en esa misma tribuna en 2006 y la masticó en 2009 ante la Comisión de Estupefacientes de la ONU, en Viena, para defender su consumo tradicional.
El gesto tiene también un antecedente en la familia del presidente. Su padre, Jaime Paz Zamora, habló ante la Asamblea General en 1989 de la coca como materia prima del narcotráfico y pidió alternativas de desarrollo para sustituir su cultivo.
Después hizo de su defensa una política exterior, llevaba un prendedor con la hoja en la solapa y en 1992, en la Cumbre Iberoamericana de Madrid, sostuvo que “una cosa es la hoja de la coca y otra la cocaína”.
Críticas al MAS con respaldo parcial
La crítica de Paz a las dos décadas anteriores encuentra respaldo en el sector energético. Entre 2006 y 2015, la exploración recibió solo el 15% de la inversión en hidrocarburos. Según cálculos del especialista Fernando Rodríguez con datos del sector, YPFB destinó más de 1.000 millones de dólares a perforación exploratoria sin hallazgos de gran escala.
El gasto existió en otros frentes: entre 2007 y 2017, el programa “Bolivia cambia, Evo cumple” invirtió 6.353 millones de bolivianos en 1.763 canchas deportivas, y la planta de urea de Bulo Bulo demandó 953 millones de dólares.
También hay registros que sostienen su acusación de que Morales hablaba de la Pachamama mientras la destruía. La Ley 741, de 2015, amplió el desmonte permitido de 5 a 20 hectáreas por comunario. El Decreto 3973, de julio de 2019, autorizó quemas “controladas” en Santa Cruz y Beni un mes antes de los incendios de la Chiquitanía, que ese año consumieron 6,4 millones de hectáreas.
La cifra forestal que atribuyó a Naciones Unidas, en cambio, falla en el período. Paz dijo que en diez años Bolivia pasó de 57% a menos de 50% de su territorio cubierto por bosques. No fue posible localizar ese informe. Una edición de la FAO situaba la cobertura de 1990 cerca del 58%, pero ninguna registra una caída de siete puntos en una década, en la serie publicada en 2020, la cobertura bajó de 49% a 46,9% entre 2010 y 2020.
Ley y bloqueos
Paz omitió que entre las demandas del conflicto de 53 días figuró una ley de su propio gobierno. Junto a reclamos por combustibles y otras demandas económicas y políticas, organizaciones indígenas y campesinas rechazaron la Ley 1720 de tierras, promulgada el 10 de abril, por considerarla un beneficio para la agroindustria y un incentivo a la deforestación.
Tras una marcha de indígenas de Pando y Beni hasta La Paz, la Asamblea aprobó la abrogación y Paz la promulgó el 13 de mayo.
La cifra de “más de 20 muertos” coincide con el balance de la Defensoría del Pueblo: 22 fallecidos, 19 de ellos terceros afectados, y 88 heridos. La atribución del financiamiento al narcotráfico la comparten los países del Escudo de las Américas; no se encontró una resolución judicial que la acredite.
Al describir la diversidad del país, Paz habló de “diversas naciones, diversas culturas dentro de una sola nación”. La palabra “plurinacional”, con la que la Constitución define al Estado, no aparece en el discurso, y tampoco el nombre de ningún pueblo indígena.
Una agenda sin metas
La frase más citada, “el socialismo y la ideología no da de comer”, acompañó su lema “capitalismo para todos”. Como prueba del modelo ofreció las reservas. No presentó datos de empleo, salarios ni pobreza, en un país que, según él mismo recordó, se contrajo 1,6% en 2025 con una inflación superior al 20%. Su “nueva agenda” enumeró quince temas, sin metas ni plazos.
Pidió a “los países en guerra terminar las confrontaciones”, pero no nombró ninguna ni Gaza, ni Ucrania, ni Venezuela, ni la guerra entre Estados Unidos e Irán. Dos días antes de su discurso, Paz participó en Nueva York en la segunda reunión del Escudo de las Américas, iniciativa impulsada por Donald Trump.
El discurso terminó con «¡Viva la patria, carajo! ¡Viva Bolivia!», una fórmula que RT comparó con el cierre habitual de Javier Milei. Según Visión 360, los aplausos solo llegaron de la comitiva boliviana, entre ellos el canciller Héctor Huanca y la esposa del presidente, María Elena Urquidi.