Críticas al «diéselazo» y al viaje de Paz, cinco días antes de su intervención en la ONU
El presidente Rodrigo Paz viajó a Estados Unidos la madrugada del sábado, cinco días antes de su intervención en la Asamblea General de la ONU, prevista para el jueves 24 por la mañana. La salida fue un día después de eliminar la subvención al diésel, concentró las críticas de la oposición, que le reclamó quedarse en el país para atender las protestas que anticipaban transportistas y otros sectores.
La medida que motivó los reproches se firmó cerca de la medianoche del viernes. El Decreto Supremo 5716 llevó el litro de diésel a Bs 17,95, desde un precio de referencia de Bs 9,80, con un mecanismo de ajuste vinculado al mercado externo.
Evo Morales la bautizó de “diéselazo”. Las reacciones se concentraron en sus efectos sobre el transporte, las compensaciones, la producción de combustible y la actividad agrícola.
Quiroga: el viaje y la volatilidad
Jorge Quiroga, de Libre, apuntó primero al viaje. Observó que Paz salió la madrugada del sábado aunque su turno en la ONU recién llega el jueves, y contrastó ese margen con la agenda del foro, donde el presidente de Brasil abre el debate el martes 22 a las 09.00.
A su juicio, el mandatario debió quedarse a atender las protestas que anticipó de transportistas, micreros y taxistas. “Hubiera sido mejor que el presidente se quede en Bolivia después de dictar esta medida”, dijo, y reclamó que “Bolivia necesita certidumbre, rumbo y claridad, lo que no se ha visto hasta ahora”.
El fondo de su reproche es el transporte. Quiroga recordó que propuso el retiro de la subvención, pero su objeción es que se aplicó sin proteger al transporte público. “Cuando uno ajusta el combustible y no mantiene el subsidio al transporte público se traslada a los precios, porque la tarifa encarece la comida y el desplazamiento”, afirmó.
El diésel pasó de Bs 9,80 a Bs 18 para grandes consumidores, luego bajó a Bs 16,50 y terminó en Bs17,95, una sucesión que a su juicio impide planificar. Pidió que la volatilidad internacional no se traslade de forma abrupta al mercado interno y propuso ajustes graduales.
Comparó las oscilaciones del dólar con una “montaña rusa” que golpea a quienes necesitan divisas para importar insumos y medicamentos.
Compensaciones no anuncios
Samuel Doria Medina, de Unidad, coincidió en el temor al traslado a los precios y cargó contra el momento político. Calificó al Gobierno de Paz como “débil que ha perdido mucha confianza popular” y situó la medida tras “contradicciones e intentos en falso”.
Sobre el transporte, planteó una salida concreta: “seguramente habrá demandas de alza de pasajes. El Gobierno tendría que negociar con los transportistas subsidios directos para limitar estas alzas lo más posible”.
Su otra exigencia es que las compensaciones se cumplan. Pidió que el Bono PEPE II, el Juancito Pinto, el enlosetado y los créditos se ejecuten “sin trampas”, y reclamó cuidar el precio del pan de batalla. Ante la promesa oficial de abastecimiento “24/7”, replicó que la población también necesita “un Gobierno trabajando 24/7” en cumplir lo prometido.
Importación de crudo
Manfred Reyes Villa, alcalde de Cochabamba y líder de APB-Súmate, puso el énfasis en aumentar la producción. Su salida pasa por importar crudo para que las refinerías eleven el procesamiento y ayuden a estabilizar el precio.
“Confiemos que con la importación de crudo, las refinerías puedan procesar diésel y elevar la producción para que se pueda estabilizar el precio de este carburante”, señaló.
Atribuyó el cuadro económico a más de veinte años de gestión del MAS y aseguró que su administración seguirá apoyando a los sectores productivos.
La siembra en riesgo
Evo Morales rechazó la eliminación de la subvención y centró la alarma en el calendario agrícola: llega al inicio de la siembra de verano, cuando sube la demanda de combustible. Sostuvo que los pequeños productores no podrán cubrir el costo del diésel, los fertilizantes y otros insumos, y que el golpe terminará en el precio de los alimentos.
“Lo realmente difícil viene ahora, cuando el hambre arrase y los alimentos falten”, escribió. Sumó la amenaza de El Niño y acusó al Gobierno de “descargar el peso del ajuste sobre quienes trabajan la tierra”.
La defensa del Gobierno
El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, defendió la decisión por el costo de la subvención y el contrabando. Afirmó que el Estado destinaba en promedio unos $us 55 millones semanales a subvencionar combustibles.
El presidente Paz había señalado que ese monto representaba más de $us 2.600 millones al año. Dijo que la medida no se mide por “popularidad inmediata” y que los recursos liberados irán a carreteras, hospitales, escuelas y programas sociales.Junto al decreto, el Ejecutivo anunció compensaciones: el Bono PEPE II, dotado de Bs 874 millones para cerca de 2,9 millones de personas, el aumento del Juancito Pinto de Bs 200 a Bs 300 por estudiante, un plan de enlosetado proyectado en 18.000 empleos directos y 55.000 indirectos, y créditos para vivienda, negocios y apoyo directo a productores.