Viacha: Defensa vincula preliminarmente la primera explosión con pólvora negra y mantiene bajo peritaje la segunda

El Ministerio de Defensa vinculó preliminarmente la primera de las dos explosiones registradas el viernes 4 de septiembre en el Centro General de Mantenimiento del RAM-2 “Bolívar”, en Viacha, con pólvora negra correspondiente a material pirotécnico almacenado en el lugar. La segunda detonación, de mayor magnitud, todavía no tiene una causa establecida y los peritajes deben determinar qué material intervino y qué la provocó.

El vicepresidente Edmand Lara sostuvo una versión diferente. Afirmó que tuvo acceso a un parte del Ejército en el que, según su lectura, se consignan “dos detonaciones accidentales de munición” que involucraron “granadas de artillería”. El jefe del Regimiento Bolívar negó que las granadas de guerra hayan ocasionado el siniestro y calificó esa afirmación de “completamente falsa”.

La controversia se concentra así en el papel que pudo haber tenido la munición en las explosiones. Mientras Lara atribuye al parte militar una versión que involucra granadas de artillería, el mando de la unidad lo niega. Defensa, por su parte, confirmó que en el recinto había material bélico y una gran cantidad de granadas, pero mantiene bajo investigación la causa de la segunda detonación.

Lo que había en el cuartel

El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, informó que durante la inspección del área fueron encontrados artefactos denominados boosters, que describió como explosivos multiplicadores, además de otros materiales cuya naturaleza debe establecerse mediante peritajes.

Justiniano informó también que una estructura de grandes dimensiones, situada junto al sector afectado, contiene material bélico y “gran cantidad de granadas”. El edificio resultó dañado por las explosiones y Defensa comenzó a retirar cuidadosamente el material que permanece allí. “Estamos procediendo a evacuar material bélico de ese depósito”, explicó el ministro.

La presencia del material fue observada durante la inspección del lugar, que incluyó el sobrevuelo de un dron. Las autoridades mantienen restringido el acceso mientras continúan las tareas de búsqueda, recuperación y retiro de materiales.

Justiniano pidió a los vecinos no acercarse ni manipular objetos que pudieran haber sido desplazados fuera del recinto. También advirtió sobre el riesgo de lesiones graves.

Lara y el desmentido militar

Lara cuestionó la explicación oficial y pidió determinar qué materiales estaban almacenados en la unidad, quiénes eran responsables de su custodia y si los inventarios coincidían con los elementos que se encontraban físicamente en el cuartel.

El vicepresidente afirmó que el parte militar al que tuvo acceso registra “dos detonaciones accidentales de munición” e involucra “granadas de artillería”.

El jefe militar del Regimiento Bolívar rechazó esa versión y sostuvo que las granadas de guerra no ocasionaron el siniestro. También afirmó que el material bélico de la unidad estaba bajo custodia y que los inventarios correspondían.

Las dos afirmaciones se mantienen contrapuestas. El parte al que Lara hace referencia no está incorporado en los materiales revisados, por lo que el contenido de ese documento se presenta en función de lo declarado por el vicepresidente.

Lara también cuestionó la actuación posterior a la primera explosión y pidió establecer qué hacían los instructores y soldados, qué protocolos se activaron, quién condujo la emergencia y quién ordenó enviar soldados al lugar del primer estallido para echar agua.

“Nos tiene que decir quién ordenó que los soldados se dirijan al lugar de la explosión para echar agua”, planteó. Ese episodio forma parte de los cuestionamientos del vicepresidente. Las fuentes oficiales revisadas no establecen una conclusión sobre la actuación del personal entre ambas detonaciones.

 

Inventarios, procedencia y custodia

La presencia de distintos tipos de materiales llevó a Defensa a anunciar una revisión de la documentación correspondiente. Justiniano informó que se revisarán los inventarios, registros, protocolos, procedencia, fechas de ingreso, responsables de custodia y cadena de custodia.

El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Víctor Hugo Balderrama, y el comandante del Ejército, Héctor Alarcón, coordinan con el Ministerio Público el acceso a la documentación necesaria para la investigación.

La revisión deberá establecer qué materiales figuraban en los registros y cuáles estaban físicamente en la instalación, además de la documentación relacionada con su ingreso y custodia.

Evo Morales cuestiona

El expresidente Evo Morales también cuestionó la explicación proporcionada por Defensa sobre el material que se encontraba en la instalación militar. Sostuvo que material llegado desde Estados Unidos en un avión Hércules correspondía a material bélico y reclamó una investigación independiente sobre lo ocurrido.

Su declaración constituye otra posición política sobre la naturaleza del material almacenado y se suma a los cuestionamientos planteados por Lara. No sustituye, sin embargo, la determinación técnica que deben realizar los peritos sobre las causas de las explosiones.

Viviendas dañadas

La explosión también provocó daños fuera de la instalación militar. El alcalde de Viacha, Jenrry Patzi, informó la noche del viernes que había vidrios rotos a cinco cuadras del cuartel. “A cinco cuadras ya hay vidrios reventados”, declaró durante una inspección.

Reportes municipales y testimonios de vecinos señalaron que las detonaciones se sintieron a una distancia aproximada de un kilómetro. En sectores próximos se reportaron vidrios destruidos, calaminas desplazadas, paredes agrietadas y piedras, bloques y fragmentos metálicos sobre viviendas.

Defensa reportó inicialmente 25 familias damnificadas. La Alcaldía desplegó ingenieros y arquitectos para evaluar los inmuebles y determinar cuáles pueden ser habitados y cuáles deben permanecer cerrados por riesgo estructural. La Escuela Militar de Música fue habilitada como albergue temporal para las personas evacuadas.

Las distancias de seguridad

El alcance de los daños plantea además preguntas sobre las condiciones de almacenamiento de explosivos y municiones.

El Reglamento para la Importación, Exportación, Transporte, Almacenamiento, Comercialización y Empleo de Explosivos, Armas y Municiones, aprobado por el Ministerio de Defensa mediante la Resolución Ministerial 322/08, establece distancias de seguridad que dependen de la cantidad neta de explosivos almacenada.

Los anexos técnicos establecen 200 metros para 1.000 kilos de explosivos, aproximadamente 431 metros para 10.000 kilos y unos 783 metros para 60 toneladas. La norma fija además un límite de 60 toneladas para la capacidad de los polvorines.

El reglamento incluye entre la denominada “metralla pesada” a minas, granadas y proyectiles de calibre superior a 60 milímetros, por su capacidad de producir esquirlas.

La distancia que correspondía al depósito de Viacha depende de la cantidad y clasificación del material almacenado. Con los datos disponibles no es posible establecer si las condiciones del recinto cumplían o incumplían esas exigencias.

Las Directrices Técnicas Internacionales sobre Municiones de Naciones Unidas también establecen criterios de cantidad y distancia y recomiendan inventarios actualizados, separación de materiales incompatibles, controles de seguridad y planes de emergencia para las comunidades próximas. Se trata de estándares técnicos voluntarios.

Seis fallecidos y 11 desaparecidos

El Ministerio de Defensa elevó a seis el número de fallecidos. Tres fueron identificados como los soldados Wilson Copa Mamani, Gabriel Choque Alanoca y Arnel Rubén Flores Poma. Los otros tres cuerpos permanecen en proceso de identificación.

La cifra oficial de desaparecidos se mantiene en 11 personas. El viernes las autoridades habían reportado inicialmente 14 desaparecidos y el número fue actualizado a medida que se recuperaron cuerpos.

El primer reporte registró 84 heridos. Posteriormente, el Ministerio de Salud informó 78 lesionados y señaló que 34 personas ingresaron a centros hospitalarios durante la primera noche.

La emergencia continúa en el recinto militar. Los equipos de rescate mantienen las labores de búsqueda y recuperación mientras especialistas revisan estructuras afectadas y retiran materiales.

Por ahora, Defensa mantiene una explicación preliminar para la primera detonación y una investigación abierta para la segunda: la primera habría involucrado pólvora negra de material pirotécnico; sobre la segunda, que fue de mayor magnitud, todavía debe establecerse qué material intervino y cuál fue la causa.

 

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