Chats revelan que Cerimedo tenía poder e influencia que negó ante el juez

Juan Carlos Marañón Albarracín

Chats difundidos por Nadia Beller muestran a Enrique Bruno Camacho, director de la UPRE, recurriendo a Fernando Cerimedo para autorizar el ingreso de funcionarios a un salón de reuniones de la sede presidencial. En otros mensajes, Cerimedo aparece con documentación interna de YPFB y menciona “informes de inteligencia”.

“¿Podemos ir pasando al salón de reuniones para ir avanzando? Necesitan dice tu autorización”. El mensaje fue enviado a Fernando Cerimedo por Enrique Bruno Camacho, director general ejecutivo de la Unidad de Proyectos Especiales (UPRE), cuando funcionarios que habían acudido a una reunión ya se encontraban en la Casa Grande del Pueblo.

Camacho le había informado previamente: “Buen día querido Fer ya estamos todos abajo” y luego “Ya llegaron”. Cerimedo respondió que estaba “atrasado” y “de camino”.

En la misma conversación, Camacho identifica a las autoridades que participaban de la reunión y menciona al vice del Tesoro, al vice del VIDFE y al director de Presupuesto.

El intercambio deja un hecho concreto, un director de una entidad pública le comunica a Cerimedo que los funcionarios necesitan su autorización para ingresar al salón de reuniones a la sede presidencial.

El hecho contrasta con la declaración que el argentino hizo ante el juez. Cerimedo negó tener influencia en el Gobierno y afirmó: “No tuve esa influencia, no tengo esa influencia”. También sostuvo que no tomó decisiones ni dio órdenes a funcionarios.

Documentos de YPFB

En otro intercambio difundido por Beller, Cerimedo reclama una “bolsa” con documentos. “Los necesito. Hay que sacar gente de ahí, escribe. Después insiste: “Mándame la bolsa, por favor”. En otro momento señala: “Hay informes de inteligencia. Ahí”.

Las fotografías que acompañan la conversación muestran documentación relacionada con YPFB Logística S.A., entre ella una estructura de personal de febrero de 2026, información sobre puestos aprobados, personal activo, acefalías y trabajadores suspendidos. También aparece una lista con nombres de personas identificadas mediante colores.

Cuando recibe unas hojas con fotografías y resultados de la FELCN, Cerimedo responde: “Eso no lo necesito”. Los chats no permiten establecer quién entregó la documentación, si Cerimedo estaba autorizado para tenerla ni qué decisión pretendía adoptar sobre las personas mencionadas, pero sí muestran que tenía acceso a documentación interna de una empresa estatal y que, al referirse a la bolsa, identificó allí “informes de inteligencia”.

Chats personales

El material difundido por Beller incluye además conversaciones privadas con Cerimedo que muestran una relación sentimental aparentemente sostenida. “Te amo”, escribe él en uno de los intercambios. “Yo más mi amor”, responde Beller. En otra conversación aparece la frase: “Ya nos podemos casar jajajaj”.

En uno de esos chats, Beller le pregunta si logró realizar un trámite en el SEGIP. Cerimedo responde enviándole la fotografía de su cédula de identidad de extranjero.

Los mensajes fueron publicados después de que Cerimedo calificara la relación como “una aventura” durante su audiencia cautelar. Beller sostiene que los chats demuestran que esa descripción contradice lo que él mismo le decía cuando mantenían la relación.

Ese material muestra una relación íntima y sostenida, distinta de la caracterización de un vínculo ocasional que Cerimedo hizo posteriormente como “una aventura”.

Los intercambios fueron difundidos por Beller hace tres días y no cuentan aún con verificación pericial independiente. La información descrita se basa en el contenido visible de las capturas y videos publicados por ella.

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