Senador Roca vincula una billetera del teléfono de Cerimedo con cuentas que movieron US$ 132,8 millones
Santa Cruz de la Sierra – Una red de billeteras de criptomonedas que registró movimientos por hasta US$ 132,8 millones aparece conectada, a través de sucesivas transacciones, con una dirección anotada en el teléfono de Fernando Cerimedo, según un rastreo presentado por el senador Leonardo Roca.
La dirección registrada en el celular movió aproximadamente US$ 44.000 entre el 21 de febrero y el 21 de agosto de 2026 y al cierre del periodo conservaba poco más de US$ 9. Los US$ 132,8 millones corresponden, sin embargo, al volumen de transacciones de otras direcciones situadas posteriormente en la cadena. Ese dinero no pasó por la billetera anotada en el teléfono de Cerimedo.
El propio Roca hizo esa precisión durante una entrevista en RED DTV Cuando el entrevistador le señaló que en la billetera se había movido mucho dinero, respondió: “No necesariamente justamente en la wallet de Cerimedo. Esa wallet era una wallet puente”.
De dónde sale el dato
El punto de partida del rastreo es un informe del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) sobre la extracción forense del teléfono de Cerimedo. Según Roca, en el aparato apareció una dirección de criptomonedas en una nota de texto fechada el 13 de agosto.
Roca tomó esa dirección y siguió sus movimientos en la cadena de bloques. No necesitó acceder nuevamente al teléfono, las transacciones de la red TRON son públicas y pueden consultarse mediante exploradores como Tronscan.
La información permite conocer cuánto recibió y envió la dirección, desde qué cuentas recibió fondos y hacia qué direcciones los transfirió. Lo que la blockchain no permite establecer por sí sola es quién controla una dirección determinada.
El caso Beller, de fondo
El teléfono de Cerimedo se peritó dentro de la investigación por el ataque a la abogada Nadia Beller. Según el material difundido, en el aparato apareció un mensaje que ordenaba eliminarla.
Roca planteó que el dinero rastreado podría ser uno de los motivos del ataque, y aclaró que es una hipótesis por probar. Recordó además que en el caso se incautaron unos US$ 500.000 en efectivo, y describió una vía posible de lavado, entregar efectivo en una casa de cambio, recibir criptoactivos y moverlos en transacciones pequeñas por billeteras de paso. Lo presentó como su interpretación, no como un hecho verificado.
Los US$ 44.000
Entre el 21 de febrero y el 21 de agosto de 2026, la dirección recibió US$ 21.551 en 74 operaciones, provenientes de 14 cuentas, y envió US$ 22.545 en 150 operaciones, hacia 46 destinos.
En conjunto, los ingresos y egresos representaron aproximadamente US$ 44.100 de volumen transaccional durante esos seis meses. La entrada individual más grande fue de unos US$ 9.600, mientras que la salida mayor rondó los US$ 6.200.
La dirección no muestra una acumulación sostenida de fondos. Al cierre del periodo analizado conservaba poco más de US$ 9. Si se amplía el periodo hasta septiembre de 2025, el volumen histórico señalado en el análisis asciende a US$ 66.606.
Los fondos están denominados en USDT, una criptomoneda cuyo valor busca mantener la paridad con el dólar estadounidense, y las operaciones analizadas se realizaron en la red TRON.
La cifra de US$ 132,8 millones
El rastreo no termina en la dirección anotada en el teléfono. A partir de sus movimientos, el análisis identifica otras direcciones conectadas mediante sucesivas transacciones. Entre ellas aparecen 10 billeteras relacionadas que conducen hacia un grupo reducido de direcciones con características de cuentas utilizadas por plataformas de intercambio de criptomonedas.
Esas direcciones registraron, durante el periodo analizado, movimientos por hasta US$ 132,8 millones. La cifra requiere una precisión fundamental: los US$ 132,8 millones no son fondos de Cerimedo ni fueron transferidos a través de la billetera anotada en su teléfono. Corresponden al volumen total de operaciones registrado por esas direcciones de gran actividad, que pueden concentrar fondos pertenecientes a numerosos usuarios.
Que una dirección de ese tipo figure como origen o destino de una transacción no convierte el volumen total de esa cuenta en dinero del usuario que interactuó con ella.
En apariciones posteriores circularon cifras aún mayores. Roca mencionó cuentas de origen que, según su exposición, movieron hasta US$ 8.000 millones, y en redes se difundió un monto de US$ 915 millones, presentado en algún caso como una sola transacción.
Esas sumas responden al mismo principio: son el volumen acumulado de cuentas de gran actividad, no dinero que haya pasado por la billetera anotada en el teléfono de Cerimedo.
La cuestión que debe establecerse, por tanto, es otra, qué relación existe entre la dirección anotada en el teléfono de Cerimedo y las direcciones que aparecen posteriormente en la cadena, y quién controla realmente cada una de ellas.
Un patrón de dispersión
Roca interpreta el comportamiento de la dirección como compatible con el denominado layering, una técnica descrita por organismos antilavado que consiste en realizar movimientos sucesivos y dispersar fondos entre distintas cuentas para dificultar el seguimiento de su origen o destino.
En este caso, la dirección recibió fondos de 14 cuentas y realizó 150 envíos hacia 46 destinos, sin mantener un saldo elevado.
Ese patrón, sin embargo, no demuestra por sí mismo la existencia de lavado de dinero. Una billetera utilizada legítimamente como cuenta de tránsito, por ejemplo para recibir fondos de clientes y redistribuirlos, puede presentar una actividad similar.
La blockchain muestra cómo se movieron los fondos. No muestra por sí sola la intención de quien realizó las operaciones ni demuestra el origen ilícito del dinero.
El puente entre cadenas
El análisis también identifica el uso de un servicio denominado Bridgers, que funciona como puente para trasladar activos entre distintas redes de blockchain.
La dirección autorizó a ese servicio a retirar USDT y utilizó el puente para trasladar fondos fuera de TRON. Ese movimiento deja de ser directamente rastreable dentro de la propia red TRON, aunque no significa que las operaciones posteriores sean necesariamente imposibles de investigar.
Roca también describió la dirección como una cold wallet. Técnicamente, ese término suele utilizarse para referirse a un mecanismo de almacenamiento de claves fuera de línea. La actividad registrada, sin embargo, corresponde a una dirección que realizó cientos de operaciones durante el periodo analizado.
Los nombres en la lista
Roca señaló que entre las cuentas detectadas figuran nombres como “Gas Free Transfer Solution”, “Tether Gas Fusion Solution” o “Gas 711”, y sugirió una posible conexión con el rubro de hidrocarburos.
Varios de esos nombres corresponden a servicios de la red TRON que permiten enviar USDT pagando la comisión en la misma moneda, sin necesidad de tener TRX. En el vocabulario de las criptomonedas, “gas” designa la comisión que cobra la red por cada operación, no combustible.
Que la billetera haya utilizado esos servicios indica el pago de comisiones de red, un recurso habitual entre usuarios de USDT. Por sí solo no establece un vínculo con el sector de hidrocarburos. El propio Roca aclaró que ese punto debe probarse antes de afirmarse.
Lo que se debe demostrar
El principal límite del hallazgo está en la titularidad. La cadena de bloques permite verificar los movimientos, las fechas, los montos y las direcciones involucradas. No permite determinar por sí sola quién es propietario o quién controla una dirección.
Que una dirección aparezca anotada en el teléfono de Cerimedo tampoco demuestra automáticamente que él controle las claves privadas, que la billetera le pertenezca o que los fondos registrados sean suyos.
Por eso, Roca anunció que presentará el análisis ante la Fiscalía que investiga el caso por presunto enriquecimiento ilícito y pidió que se verifique la cadena de custodia del teléfono, se valide la información obtenida mediante la extracción forense y se identifique a los titulares reales de las direcciones que aparecen en la cadena.
El senador también anunció que solicitará al Senado una comisión de investigación para requerir información a entidades estatales. El expediente y las direcciones analizadas fueron publicados para permitir la revisión de los movimientos en la blockchain.
El dato que queda abierto a investigación no es si las direcciones movieron dinero. Eso puede comprobarse públicamente. La pregunta es qué relación existe entre una dirección anotada en el teléfono de Cerimedo, las billeteras que aparecen conectadas con ella y los fondos que circulan por esas cuentas. El rastreo muestra la ruta. Falta establecer quién está detrás de ella.
El senador Roca publicó este link del informe completo para descargar y abrir desde navegador en computadora:
https://drive.google.com/…/1LUSNIZOXzxE…/view…
Para ver en un celular:
https://politicaboliviana.lat/