Doria Medina revela sobresueldos en el Parlamento para la «bancada patriótica» de Mesa
El líder de Alianza Unidad, Samuel Doria Medina, afirmó que durante el gobierno de Carlos Mesa (2003-2005) se conformó una “bancada patriótica” cuyos diputados recibían un sobresueldo para respaldar al Ejecutivo, y advirtió que el actual gobierno de Rodrigo Paz recurre incluso a la misma denominación para atraer legisladores.
La declaración se produjo en una entrevista en el programa “Asuntos Centrales”, al ser consultado sobre la correlación de fuerzas en la Asamblea Legislativa y los acercamientos del oficialismo con parlamentarios de Unidad y de Libre, tras la ruptura de Alianza Unidad con el gobierno.
“En el gobierno de Mesa decidieron no hacer pactos, decidieron hacer una bancada patriótica donde les pagaban un sobresueldo a los diputados, y consideraban que estaba todo resuelto”, sostuvo Doria Medina.
A su juicio, el esquema fracasó pronto por antinatural: “Eso no duró, pues eso es contranatura, porque los parlamentarios responden a regiones, responden a su electorado, no es cuestión de ofrecerles dinero y punto”.
Sobre el presente, marcó distancia entre lo que sabe y lo que supone, dijo que no conoce que esté pasando eso ahora, “pero hasta utilizan el mismo nombre bancada patriótica”. “Seguramente hay gente del gobierno que cree que dándoles unos pesos se resuelve el tema, y eso no es así (…) Ojalá que se vea cómo los parlamentarios responden a las regiones, responden a su electorado y no a las propinas”.
El gobierno de Mesa (de octubre de 2003 a junio de 2005) careció de base partidaria propia y de apoyo parlamentario orgánico, y debió negociar respaldos caso por caso. Esa fragilidad da verosimilitud al escenario que describe Doria Medina.
La denominación no coincide con el registro histórico disponible. El bloque oficialista que se intentó articular a comienzos de 2005 quedó documentado como el de los «transversales», no como «bancada patriótica», y no llegó a consolidarse.
La etiqueta «bancada patriótica» circula en el debate político actual, su uso para el periodo de Mesa proviene, en este artículo, del propio entrevistado.
La compra de respaldos en el Congreso, mediante cuoteo, prebendas o cambios de bancada, es un reproche recurrente a la “democracia pactada” que rigió Bolivia entre 1985 y 2005, y la propia etiqueta evoca el “Acuerdo Patriótico” que el MIR y ADN sellaron en 1989.
En esa historia siempre hubo denuncias, pero no pruebas de los famosos “maletines negros”, esos episodios no llegaron a un expediente con nombres y montos. Para trascender la retórica, la afirmación requeriría el mismo respaldo documental que Doria Medina no presentó.
También hubo denuncias posteriores sobre «gastos de representación» y «gastos reservados» de la gestión Mesa, que alcanzaban al Poder Ejecutivo y no a los diputados. El Decreto Supremo 27327, del 31 de enero de 2004, reconoció gastos de representación al presidente y al vicepresidente (artículo 7) y redujo en 58 % la partida de gastos reservados (artículo 6).
El Decreto Supremo 27345, de la misma fecha, ordenó destruir o incinerar los documentos que probaban esos gastos (artículo 10), medida que el propio Mesa reconoció años después. Ninguna de esas normas involucra a legisladores ni a una bancada.