Sokol reconoce el audio de «los Golden», pero dice que la recaudación de $us 2 millones es un rumor sin pruebas
El comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, admitió el martes que es auténtico el audio en el que menciona a un grupo de oficiales, “los Golden”, que habría reunido dos millones de dólares para colocar a un coronel en la comandancia.
Sokol sostuvo que lo grabaron sin su consentimiento, que desconoce quiénes integran ese grupo y que la recaudación corresponde a “un rumor antiguo” que no puede probar. Ese mismo día, el vicepresidente Edmand Lara presentó una denuncia penal en su contra y el Ejecutivo anunció una investigación.
La grabación se difundió hacia las 09:00 del lunes 27 de julio a través de la red DTV. En ella, una voz atribuida a Sokol afirma que entre seis y ocho oficiales con grado de mayor, identificados como “los Golden” y presuntamente vinculados a organizaciones criminales, reunieron el dinero para promover el ascenso de un coronel de una promoción inferior.
La misma voz añade que un general puede llevarse entre cuatro y cinco millones de dólares por gestión solo con los cambios de destino del personal.
El audio admite dos lecturas, y en esa distancia se juega el caso. Sokol se presenta como quien denuncia una maniobra para desplazarlo. Lara invierte la situación y dijo que si el comandante conocía el esquema y no lo denunció, hay complicidad. “¿Desde cuándo sabe esto? ¿Quiénes son los oficiales? Dé los nombres”, reclamó el vicepresidente.
Sokol respondió el martes ante un solo medio, Radio Panamericana, y no ante el conjunto de la prensa. Confirmó que la voz es suya, insistió en que la grabación fue clandestina y dijo desconocer a “los Golden”. Aseguró que existe una investigación en curso y que, si aparece información real, los nombres se harán públicos.
Lara acudió a la Fiscalía Departamental de La Paz y presentó una denuncia por cinco presuntos delitos. Pidió un peritaje de homologación de voz a cargo del IDIF, el levantamiento del secreto bancario y una auditoría financiera de las cuentas de Sokol y de responsables de la Dirección Nacional de Personal. A su juicio, la admisión del audio vuelve innecesaria la pericia sobre su autenticidad, aunque la solicitó de todos modos.
El vicepresidente pidió además citar a los oficiales señalados y revisar su patrimonio. “No puede ser que un policía con un sueldo de cinco o seis mil bolivianos aparezca con un BMW o una casa de 200.000 dólares en Santa Cruz”, dijo.
Según Lara, el grupo se articuló entre distintas promociones que coincidieron en destinos, sobre todo en la FELCN.
Atribuyó a un oficial de apellido Mercado la intención de asumir la comandancia y describió una composición de siete mayores y un capitán, entre ellos un exedecán. Ninguno de esos nombres figura en el audio, que solo habla de “un coronel” y de “seis a ocho mayores”, tampoco han sido imputados ni se han pronunciado.
La designación del comandante general la firma el presidente a propuesta del ministro de Gobierno. Cualquier “compra” del cargo supondría, por definición, un destinatario en esa cadena, un punto que hasta ahora nadie del Ejecutivo ha despejado.
La primera reacción oficial se limitó al vocero presidencial, José Luis Gálvez, quien anunció que el caso se investigaría y que el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, fijaría la posición del Ejecutivo.
Desde la oposición, el diputado de Libre Rafael López pidió un informe oral a Oviedo sobre las medidas adoptadas y reclamó investigar el origen de los dos millones: “No puede ser que siete oficiales de grado mayor estén hablando de inversiones para cambiar al comandante”.
Lara, expolicía, enmarcó el episodio en denuncias previas sobre corrupción en la institución, las 32 maletas, el oro incautado, la droga en el aeropuerto de Viru Viru, y calificó a Sokol de «el más corrupto» del cuerpo.