«Si sigue la corrupción, no vamos a apoyar»: Doria Medina rompe con Rodrigo Paz

Ocho meses después de asumir el Gobierno con la denuncia de que recibió un Estado convertido en una «cloaca de dimensiones extraordinarias», con las arcas vacías y la promesa de combatir la corrupción, el presidente Rodrigo Paz enfrenta el cuestionamiento de quien fue su principal aliado político. Samuel Doria Medina reveló que le advirtió que “la corrupción iba muy rápido y la gestión lenta” y confirmó su alejamiento del Ejecutivo al no observar cambios.

Según su relato, el encuentro se produjo el 19 de junio, un día antes de la declaratoria del estado de excepción. Ese día, el presidente le propuso conformar un gobierno de unidad nacional, pero Doria Medina condicionó su incorporación a “cambios importantes”, como acelerar la gestión y frenar la corrupción. Esa conversación marcó el punto de quiebre de la relación política entre ambos.

Al asumir la Presidencia, Paz atribuyó a las gestiones del MAS un daño económico superior a 15.000 millones de dólares y anunció auditorías para establecer ese presunto daño económico. Ocho meses después no se conocen los resultados de esas auditorías ni la identificación pública de los responsables de ese presunto daño.

Nombres y casos de corrupción

“Le he dado al presidente nombres y casos de corrupción”, afirmó Doria Medina para reforzar su denuncia y explicó que  también le propuso designar un zar anticorrupción con credibilidad y “carta blanca” para investigar y denunciar en todos los niveles.

Consultado sobre la respuesta que recibió del mandatario, dijo que “ahí quedó esa conversación. Me imagino que habrá tomado nota”. Sin embargo, desde entonces no observó medidas. Tampoco identificó públicamente los casos ni presentó documentación que los respalde.

Aunque descartó volver al Gobierno, condicionó cualquier respaldo desde la Asamblea Legislativa. «Si sigue la corrupción, desde luego que no vamos a apoyar. No vamos a ser cómplices», advirtió.

Hoy, Doria Medina sostuvo en su cuenta de X que la ruptura con el Gobierno obedece «principalmente» a razones éticas. Señaló que comparte varios aspectos de la orientación del Ejecutivo, pero cuestionó la falta de decisiones frente a la corrupción.

Aseguró que Unidad Nacional ejercerá una «oposición constructiva», apoyará las medidas orientadas a cambiar el modelo económico y no conspirará contra la estabilidad del presidente.

Paz evita responder

Consultado dos veces sobre las declaraciones de jefe de UN, Paz evitó responder a las acusaciones de corrupción y sobre el encuentro del 19 de junio. En Tarija afirmó que “hay que ponerse en función del país y no de intereses personales” porque “Bolivia necesita de todos”.

Doria Medina respondió por escrito a ese argumento: “Si yo estuviera pensando en intereses personales, me convendría quedarme callado y no criticar al Gobierno”. Añadió que los gobernantes “prefieren desprestigiar a quienes les muestran sus errores”.

El presidente también rechazó referirse a la ruptura y la redujo a una cuestión de aritmética legislativa. “Lo que hay que ver es el voto. Ayer se han aprobado 500 millones con el voto de todos. Eso es lo que vale. Yo no me voy a meter. Esa platita que aprueban sale en estas obras”, afirmó.

La referencia del presidente fue al proyecto de ley 450/2025-2026, que ratifica un contrato de préstamo suscrito con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y aprobado el miércoles por la Cámara de Diputados con 78 votos.

El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, explicó que 485 millones de dólares se destinarán al pago de la Renta Dignidad, 12,5 millones al Registro Social de Hogares y 2,5 millones a auditorías. Del total, 290 millones corresponden a financiamiento nuevo y el resto a recursos no ejecutados de programas previos del organismo.

El destino del crédito no contempla el financiamiento de obras públicas, pese a que el presidente lo citó como ejemplo de recursos que “salen en estas obras”.

El presidente tampoco garantizó la continuidad de José Luis Lupo, ministro de la Presidencia y excompañero de fórmula de Doria Medina. Paz confirmó que continuará realizando cambios ministeriales y pidió no interpretarlos como una crisis.

Un día antes, el líder de Unidad afirmó que Lupo “está con un pie afuera”, que varias de sus iniciativas fueron frenadas y que no fue considerado inicialmente para integrar el gabinete de crisis conformado durante los conflictos.

Reproches de ritmo y gestión

La otra crítica apunta al ritmo de la gestión. Doria Medina recordó que a fines de febrero funcionarios del Gobierno anunciaron ante la bancada de Unidad un paquete de leyes sobre electricidad, hidrocarburos y minería que cinco meses después aún no fue presentado.

“No tienen sentido de urgencia, comenzando por el presidente”, afirmó y advirtió que, sin una nueva ley de hidrocarburos aprobada este año, Bolivia tendría que importar gas a tres o cuatro veces su precio.

También cuestionó la política cambiaria del Gobierno. Días antes había advertido que el alza del dólar “es demasiado aguda y rápida”, que el Banco Central “no tiene recursos” para contenerla y que el Gobierno debe replantear el sistema cambiario.

A esas críticas sumó la política exterior. Citó las declaraciones de la excanciller Karen Longaric, quien sostuvo que en 45 años de servicio diplomático no había visto una crisis semejante. El canciller Fernando Aramayo respondió que la administración de Jeanine Áñez gastó Bs 45 millones en designaciones diplomáticas que luego fueron revertidas y aseguró que no actuará por presión de las redes sociales.

Doria Medina calificó de “patético” presentar ese ahorro como un logro y afirmó que hace meses pidió al presidente designar al menos cinco embajadores, entre ellos en Estados Unidos, Argentina, Brasil y España, sin obtener resultados.

Doria Medina dio por cerrada la etapa. “Yo ya me he ido”, afirmó. Consultado sobre si la decisión es reversible, respondió: “¿Qué puedo negociar? No me interesa una pega”. Dejó abierta una sola condición, sin plazo: “Tiene una oportunidad de oro el presidente Paz. Ojalá la tome. Si no cambia las cosas, va a ser una decepción”.

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