El dólar oficial sube 53,7% en 17 días y alcanza Bs 10,70; Paz cuestiona las críticas por las variaciones diarias
El dólar oficial alcanzó este miércoles los Bs 10,70, un incremento del 53,7% respecto al tipo de cambio fijo de Bs 6,96 vigente desde 2011. Mientras el presidente Rodrigo Paz defendió el nuevo régimen cambiario y cuestionó las críticas por las variaciones diarias del dólar, economistas y dirigentes políticos sostuvieron que el ajuste será insuficiente sin una mayor disponibilidad de divisas y reformas económicas.
Durante la sesión de honor por la efeméride paceña, Paz afirmó que la economía atraviesa un proceso de estabilización y cuestionó las críticas de algunos analistas sobre el comportamiento del tipo de cambio. «Veo algunos analistas que se asombran de que el dólar pueda variar diez centavos, cuando antes saltaba siete, ocho, diez o hasta veinte bolivianos», afirmó.
El mandatario sostuvo además que, tras seis meses de gestión, su Gobierno logró estabilizar la economía y generar mayor confianza para atraer inversiones, especialmente en el departamento de La Paz.
Los datos publicados por el Banco Central de Bolivia (BCB) muestran que el tipo de cambio oficial evolucionó desde la implementación del régimen flexible de la siguiente manera: Bs 9,73 el 29 de junio, Bs 9,83 el 6 de julio, Bs 9,89 el 7, Bs 9,96 el 8, Bs 10,10 el 9, Bs 10,24 el 10, Bs 10,40 el 11, Bs 10,50 el 14 y Bs 10,70 este miércoles 15 de julio.
“Robo inmoral a la población…”
El economista Jaime Dunn, quien el 28 de junio advirtió sobre los efectos de una devaluación, sostuvo que “un gobierno que devalúa la moneda y causa la pérdida del 40% del poder adquisitivo de la moneda frente al dólar le está robando a cada ciudadano el 40% de su patrimonio frente al dólar” y calificó esa situación de “inmoral”.
En una conferencia en Cochabamba, agregó que la crisis boliviana trasciende el comportamiento del tipo de cambio y responde al deterioro de las instituciones públicas.
“Vivimos en un país donde no solo está mal la economía; es corrupto, es ladrón, es prebendal, es avasallador (…) la crisis boliviana no es económica, sino una crisis de instituciones que no se respetan porque están llenas de ladrones, porque la ley no funciona, porque no hay moral, no hay ética y no hay principios”.
No hay dólares en los bancos
El analista económico Ramiro Cavero sostuvo que el principal obstáculo para estabilizar el mercado cambiario continúa siendo la escasez de divisas en el sistema financiero. Según explicó, mientras la banca no disponga de dólares suficientes para atender la demanda, el mercado paralelo seguirá operando y presionando el tipo de cambio.
“El Gobierno no logra unificar los dólares; sigue el paralelo (…) no se está volviendo a la normalidad». «Si no le das dólares a la banca, seguirá en ascenso”, advirtió.
El economista Gonzalo Colque señaló que el nuevo régimen cambiario representa un “sinceramiento parcial” del mercado y sostuvo que el precio oficial del dólar aún no refleja plenamente las condiciones de oferta y demanda. “El Gobierno gana algo de tiempo”, escribió.
Según Colque, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) requiere aproximadamente 250 millones de dólares mensuales para importar combustibles, equivalentes, según su estimación, a cerca del 30% de la demanda nacional de divisas.
Agregó que esos recursos continúan financiándose principalmente mediante endeudamiento externo y no mediante la compra de divisas en el mercado financiero, por lo que el tipo de cambio aún no reflejaría plenamente un mercado de libre oferta y demanda.
Decreto usurpa funciones legales
El economista también cuestionó la base jurídica del nuevo régimen. Sostuvo que la Ley 1670 atribuye al Banco Central de Bolivia la definición del régimen cambiario y afirmó que la Resolución Ministerial 245 del Ministerio de Economía “usurpa competencias dadas por ley” al ente emisor. “Tampoco corresponde que un ministro ordene al BCB ejecutar la transición, como si fuera una de sus ventanillas”, señaló.
El expresidente Jorge Tuto Quiroga coincidió en que el abandono del tipo de cambio fijo era inevitable, aunque sostuvo que el sinceramiento cambiario deberá complementarse con reformas estructurales. «Lo que hubo acá es un sinceramiento; tardío, pero llegó, e incompleto porque debe venir con otras medidas», afirmó.
Quiroga propuso avanzar hacia un esquema de libertad bimonetaria, fortalecer la independencia del Banco Central, reducir el déficit fiscal, aprobar nuevas leyes para atraer inversiones y negociar un programa de asistencia con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Por su parte, el líder de Unidad Nacional, Samuel Doria Medina calificó el abandono del tipo de cambio fijo como «un paso fundamental hacia la estabilidad financiera», aunque advirtió que su éxito dependerá de «la disponibilidad de divisas y por tanto de la capacidad del Banco Central para defender al boliviano de la devaluación».
El Gobierno no respondió a los cuestionamientos formulados por economistas sobre la legalidad de la Resolución Ministerial 245 ni sobre la persistencia del mercado paralelo.