Cabildo paceño exige estado de excepción tras discurso de falso obispo desconocido por la Iglesia

Juan Carlos Marañón Albarracín

El cabildo realizado este martes en la plaza San Francisco de La Paz aprobó exigir al presidente Rodrigo Paz la declaración de estado de excepción, una ley antibloqueos y la ejecución de la orden de aprehensión contra Evo Morales, en una jornada marcada por la intervención de una persona presentada como obispo que calificó de «endemoniados» a los responsables de los bloqueos y que horas después fue desconocida oficialmente por la Iglesia Católica.

Las resoluciones fueron aprobadas por aclamación durante la concentración convocada por el Comité Multisectorial, en medio de más de 40 días de bloqueos y una creciente tensión política por las medidas que el Gobierno podría adoptar para restablecer la circulación en distintas regiones del país.

Discurso que marcó la jornada

Antes de la aprobación de las resoluciones intervino una persona presentada ante los asistentes como «Monseñor Guillermo Yaxa». Durante su discurso afirmó que Bolivia estaba siendo víctima de un proceso de «satanización» y calificó como «endemoniados» a quienes impiden el paso de alimentos y medicamentos.

También sostuvo que los responsables de los bloqueos atentan contra niños, ancianos y familias afectadas por la escasez, y contrapuso a los asistentes como «seres de luz» frente a quienes definió como «narcotraficantes» y «seres de la oscuridad».

El falso obispo llamó a realizar vigilias, ayuno y oración, y afirmó que quienes mantienen las medidas de presión son responsables de una situación que, según dijo, no merece más víctimas en Bolivia.

Al finalizar, impartió una bendición a los asistentes y alentó el desarrollo del cabildo.

Respuesta de la Iglesia Católica

Horas después del acto, la Conferencia Episcopal Boliviana emitió una aclaración institucional para evitar que las declaraciones fueran interpretadas como una posición oficial de la Iglesia.

En un comunicado, la entidad señaló que Guillermo Llanos, identificado como la persona que participó en la concentración y fue presentado o se presentó como obispo, no es reconocido como tal por la Iglesia Católica.

La Conferencia Episcopal indicó que no posee nombramiento ni mandato canónico otorgado por el Papa León XIV ni por la Santa Sede, únicas instancias competentes para la designación de obispos.

Asimismo, precisó que no forma parte de la Iglesia Católica en Bolivia ni mantiene comunión con la Conferencia Episcopal Boliviana.

«Sus declaraciones no representan la posición oficial de la Iglesia ni tienen carácter eclesial», señala el comunicado.

La reacción institucional se produjo el mismo día del cabildo y modificó el alcance público de una de las intervenciones más visibles de la jornada.

Las resoluciones aprobadas

La principal demanda aprobada por los asistentes fue la declaración de estado de excepción.

«Rodrigo, tienes la venia del pueblo, manda estado de excepción, carajo», afirmó el presidente nacional del Comité Multisectorial, Leonel Condorhuayra, durante la lectura de las resoluciones.

El cabildo también respaldó una propuesta para impulsar una ley antibloqueos y exigió al Ministerio Público ejecutar el mandamiento de aprehensión contra Evo Morales.

Entre los puntos aprobados figura además la exigencia de renuncia del ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, a quien los participantes responsabilizan por la crisis derivada de los bloqueos.

Los asistentes otorgaron un plazo de 48 horas para su dimisión y plantearon que, en caso contrario, se evalúe la pérdida de la personería jurídica de la organización sindical.

La concentración también aprobó una consigna de rechazo contra el vicepresidente Edman Lara y respaldó el diferimiento de créditos bancarios de tres a seis meses para personas afectadas por los bloqueos.

Una jornada entre religión y política

La combinación entre las demandas políticas del cabildo y la posterior aclaración de la Conferencia Episcopal convirtió la identidad y representación del orador en uno de los principales focos de atención de la jornada.

Mientras los organizadores impulsaban medidas excepcionales para enfrentar la crisis provocada por los bloqueos, la Iglesia Católica se desmarcó públicamente de una intervención que utilizó referencias religiosas para caracterizar a los sectores movilizados.

Las resoluciones aprobadas serán remitidas al Ejecutivo y a otras instituciones del Estado para su consideración, mientras continúa el debate sobre las medidas que deberían adoptarse frente a los bloqueos y la creciente polarización política que atraviesa el país.

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