EE.UU. apoya a presidente boliviano ante protestas; oposición denuncia injerencia
El gobierno de Estados Unidos ofreció asistencia de emergencia al presidente boliviano Rodrigo Paz y calificó las protestas en su contra como una amenaza «narcoterrorista», desatando el jueves fuertes acusaciones de injerencia por parte de la oposición.
La intervención de altos funcionarios de la administración de Donald Trump polariza aún más una crisis política marcada por 35 días de bloqueos de carreteras y exigencias de renuncia contra el mandatario debido al deterioro económico del país.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, anunció un incremento en el apoyo logístico para mitigar la escasez de alimentos provocada por lo que denominó «bloqueos ilegales».
En un comunicado, Rubio afirmó que Washington busca apoyar la reconstrucción del país tras «veinte años de políticas socialistas fallidas».
Simultáneamente, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, advirtió en la red social X que el país no debe caer presa del «dominio narcoterrorista» y aseguró que la Coalición Anticartel de las Américas rechaza cualquier intento de derrocar al gobierno de Paz.
Las movilizaciones, que mantienen más de 90 puntos de bloqueo a nivel nacional, son impulsadas por sindicatos y organizaciones campesinas que acusan al presidente de incumplir sus promesas electorales tras seis meses en el poder.
El expresidente Evo Morales, líder de una fracción de los sectores movilizados, condenó los pronunciamientos estadounidenses como una intromisión en los asuntos internos de Bolivia.
Morales acusó a Washington de recurrir al discurso del narcoterrorismo para «estigmatizar la protesta social» y desacreditar demandas legítimas, asegurando que Bolivia no necesita tutelajes para decidir el futuro de sus recursos naturales, como el litio.