Gobierno endurece discurso sobre posible estado de excepción mientras crecen protestas y amenazas de confrontación
El Gobierno de Rodrigo Paz endureció este lunes su discurso frente a las protestas y bloqueos que afectan al país desde hace más de tres semanas, mientras dirigentes afines al evismo rechazaron un eventual estado de excepción, crecían las amenazas de confrontación en las calles y persistían las filas por combustible en La Paz.
Paz afirmó que el Ejecutivo continuará apostando por el diálogo, aunque advirtió que quienes actúen “fuera de la Constitución” deberán responder ante el sistema judicial y remarcó que la Carta Magna otorga facultades al Gobierno frente a la actual crisis.
“No voy a dialogar con los que no dialogan”, sostuvo el mandatario, quien además cuestionó que los bloqueos afecten el abastecimiento de alimentos, combustible y medicamentos.
El vocero presidencial José Luis Gálvez señaló por su parte que un estado de excepción “es la última de las opciones”, aunque advirtió que “hay un límite” y que el Ejecutivo actuará dentro de las atribuciones establecidas por la Constitución.
Las declaraciones oficiales se producen después del fracaso del denominado “corredor humanitario” del fin de semana en la ruta La Paz – Oruro, donde enfrentamientos entre bloqueadores y fuerzas de seguridad dejaron vehículos dañados, decenas de arrestados y denuncias posteriores sobre la muerte de un joven.
Trópico rechaza estado de excepción
La posibilidad de un estado de excepción provocó reacciones inmediatas de dirigentes de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, que declararon estado de emergencia y advirtieron que no permitirán medidas excepcionales.
“Trópico de Cochabamba no vamos a permitir ningún estado de excepción”, afirmaron dirigentes durante un pronunciamiento realizado en Chimoré.
Posteriormente, grupos movilizados instalaron vigilias y puntos de control alrededor de la Novena División del Ejército, donde se observaron trincheras, alambres y contingentes de motociclistas reforzando la vigilancia en la zona.
Escala la confrontación
En La Paz y El Alto también crecieron los discursos confrontacionales durante marchas de transportistas y organizaciones sociales que exigen la renuncia presidencial.
Durante una de las movilizaciones, algunos participantes advirtieron sobre una posible escalada de violencia en caso de que el Gobierno avance con medidas de fuerza.
Mientras tanto, mineros movilizados, en Cochabamba, intentaron tomar el puente de Parotani, una ruta estratégica hacia el occidente del país, lanzando dinamita contra efectivos policiales antes de ser dispersados con agentes químicos. La Policía reportó cuatro aprehendidos tras esos incidentes.
Persisten filas por combustible
La crisis comenzó además a reflejarse con mayor intensidad en el abastecimiento de gasolina en La Paz.
Este lunes se registraron largas filas de vehículos en distintas estaciones de servicio, particularmente en el surtidor Motoreco, donde transportistas aguardaban durante horas para cargar combustible.
En medio de la espera, varios conductores expresaron molestia contra el Gobierno y cuestionaron la falta de soluciones frente al desabastecimiento.
“Si no puede solucionar, que renuncie”, afirmó uno de los choferes entrevistados durante las filas.
Paz convoca consejo económico
En medio de la crisis, Paz anunció además la creación del “Consejo Económico Social de la Patria”, un espacio con el que busca reunir a sectores productivos y organizaciones sociales para discutir proyectos financiados por organismos internacionales.
El mandatario aseguró que su Gobierno logró “estabilizar el dólar” y sostuvo que Bolivia necesita “cambiar la forma de dialogar”, mientras continúan las protestas y bloqueos en distintas regiones del país.