Iglesia y Defensoría reportan molestia de sectores movilizados por dichos de Rodrigo Paz, quien aclara alcance de “vándalos”

La Defensoría del Pueblo y la Iglesia Católica informaron este jueves que dirigentes de la Federación Túpac Katari y de las Bartolinas de La Paz expresaron molestia por los calificativos utilizados por el presidente Rodrigo Paz hacia sectores movilizados, en medio de intentos para reabrir espacios de diálogo en el contexto de la crisis y los bloqueos.

Ambas instituciones señalaron que los dirigentes cuestionaron el discurso presidencial luego de que Paz afirmara esta semana que no dialogará con “vándalos”.

“Escuchamos y recogimos la profunda molestia expresada por ambas organizaciones respecto a la forma en que fueron aludidas y calificadas en el discurso presidencial”, señala el pronunciamiento conjunto.

La Iglesia y la Defensoría exhortaron además a las autoridades a actuar “con responsabilidad y prudencia en el uso del lenguaje público”, advirtiendo que las palabras influyen en la convivencia democrática y en la posibilidad de construir confianza entre actores sociales y políticos.

Horas después, Paz intentó precisar sus declaraciones y sostuvo que sus palabras habían sido “malinterpretadas”.

“Los vándalos son aquellos que rompen el teleférico, golpean a la gente en la calle o destruyen propiedad”, afirmó el mandatario.

Un día antes, el presidente había anunciado la conformación de un Consejo Económico y Social orientado a abrir espacios de diálogo con distintos sectores, aunque aclaró que no sostendría conversaciones con personas involucradas en hechos violentos. “No voy a dialogar con vándalos”, declaró entonces.

Las declaraciones provocaron reacciones en sectores movilizados. Este jueves, manifestantes vinculados a la Central Obrera Boliviana marcharon hacia el centro paceño coreando consignas como “¡Que vivan los vándalos!”, en rechazo a las expresiones del mandatario.

La Iglesia y la Defensoría informaron además que los sectores movilizados entregaron un pliego de demandas orientado a restablecer conversaciones con el Ejecutivo, lo que ambas instituciones interpretaron como una señal de apertura para nuevos acercamientos.

Las tensiones se producen mientras el Gobierno enfrenta bloqueos, protestas y enfrentamientos que durante los últimos días derivaron en saqueos, daños a infraestructura pública y privada y choques con la Policía en La Paz y El Alto.

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