Canciller advierte acciones contra medios por “desinformación” en medio de crisis y niega intención de censura

El gobierno de Rodrigo Paz advirtió que asumirá acciones contra medios de comunicación que, según sus autoridades, difundan contenidos considerados desinformación en medio de la escalada de violencia y conflictividad social que atraviesa el país, una declaración que introduce un nuevo frente de tensión en un contexto marcado por protestas y cuestionamientos sobre el manejo de la crisis.

El canciller Fernando Aramayo afirmó que las medidas no buscan censurar medios ni restringir la libertad de expresión, sino establecer responsabilidades frente a información que, a criterio del Ejecutivo, no corresponde a hechos verificados.

“Los medios que están llevando adelante este proceso de desinformación, naturalmente, vamos a tomar acciones en ese sentido”, afirmó.

Aramayo cuestionó versiones difundidas sobre el conflicto y sostuvo que algunas narrativas responden a especulación y no a información confirmada. “Es pura especulación, porque no es información veraz”, agregó.

Las declaraciones se producen después de jornadas de enfrentamientos en La Paz marcadas por saqueos, daños a infraestructura pública y privada, ataques a periodistas y choques entre manifestantes y policías durante movilizaciones vinculadas a la denominada “Marcha por la vida y para salvar Bolivia”, impulsada por sectores afines a Evo Morales y posteriormente confluidas con otros grupos movilizados.

Durante esos hechos también se reportaron agresiones a trabajadores de prensa e impedimentos a la cobertura periodística en distintos puntos de conflicto.

El canciller defendió además la actuación policial durante las movilizaciones y sostuvo que los efectivos responden con mecanismos de contención frente a hechos violentos.

“Policía que está conteniendo, que está haciendo un uso mínimo de mecanismos disuasivos, y que a cambio está recibiendo dinamita, piedra”, afirmó.

La autoridad también rechazó versiones sobre un supuesto ingreso de armamento al país y aseguró que las operaciones aéreas y logísticas se encuentran bajo control estatal. “Que estamos transportando armas; ahí tienen las bitácoras de vuelo”, sostuvo.

Aramayo agregó que el Gobierno coordinó apoyo internacional para abastecer regiones afectadas por bloqueos y conflictos.

Según afirmó, el gobierno argentino habilitó dos aviones Hércules con capacidad de 30 toneladas para transportar alimentos destinados principalmente a la ciudad de El Alto.

Las declaraciones aparecen en un momento especialmente sensible para la relación entre poder político y medios, en medio de un escenario donde denuncias de desinformación, ataques a periodistas y disputas por el control del relato público comenzaron a ocupar un lugar central dentro de la crisis.

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