Una reunión «para la foto”: Doria Medina y la gobernadora de Tarija no irán al encuentro de Paz
El líder de Unidad Nacional, Samuel Doria Medina, confirmó que no asistirá al encuentro nacional convocado por el presidente Rodrigo Paz para este sábado en Cochabamba y cuestionó el formato de la cita, al asegurar que será una reunión “para la foto”.
“No voy a ir porque no me parece el camino adecuado”, afirmó Doria Medina, cuya bancada parlamentaria respaldó varias iniciativas del Gobierno, aunque también mantuvo posiciones críticas en distintos momentos.
El empresario sostuvo que los acuerdos políticos deben construirse mediante consensos formales y participación efectiva de sectores, y no a través de reuniones masivas.
“Va a ser para la foto”, señaló tras revelar que comunicó personalmente su decisión al presidente Paz.
La ausencia de Doria Medina se suma a la de la gobernadora de Tarija, María René Soruco Campero, quien confirmó que no participará debido a problemas urgentes relacionados con salud en su departamento.
“Tenemos urgencias en salud, contratos de médicos que se vencieron. Hay mucho que hacer aquí”, afirmó la autoridad.
En paralelo, desde la Alcaldía de Tarija, el vocero Adrián Vega informó que el alcalde Johnny Torres Terzo aún analiza si asistirá y cuestionó la viabilidad de una reunión con más de 500 autoridades.
Vega advirtió que la profundidad del debate es inviable en formatos masivos: “Si cada autoridad tomara la palabra, el evento duraría días”. La cifra lo respalda: una intervención mínima de un minuto por cada uno de los 500 asistentes requeriría una jornada ininterrumpida de ocho horas y 20 minutos.
En Cochabamba, el gobernador Leonardo Loza tampoco confirmó su presencia y dejó abierta la posibilidad de enviar a un representante.
El Gobierno presentó el encuentro como un espacio para construir una agenda nacional sobre equilibrio fiscal, inversiones y crisis energética. Sin embargo, las ausencias confirmadas y las dudas de otras autoridades comenzaron a debilitar políticamente una convocatoria que el Ejecutivo buscaba proyectar como una señal de concertación nacional.