Marcha indígena llega a La Paz tras 27 días y exige abrogación sin negociar
Tras 27 días de caminar más de 1.000 kilómetros, llegó a La Paz la marcha de indígenas y campesinos de Pando y Beni exigiendo abrogar la Ley 1720 sobre propiedad agragia y sin disposición a negociar con el gobierno.
“Queremos la abrogación total (…) no vamos a negociar”, afirmó una de las dirigentes al ingresar a la sede de Gobierno, tras una movilización que se inició el 8 de abril en el norte amazónico del país.
La ley cuestionada autoriza la conversión de la pequeña propiedad titulada en propiedad mediana a través de un trámite ante el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), lo que los marchistas consideran un riesgo para la seguridad jurídica de sus tierras.
Durante el recorrido, el Gobierno intentó frenar la movilización mediante explicaciones técnicas de la norma, acuerdos parciales con algunos sectores y la emisión del Decreto Supremo 5613, que establece lineamientos para la dotación y titulación de tierras en la región amazónica.
Sin embargo, los dirigentes mantuvieron su demanda de abrogación total y descartaron cualquier negociación en torno a la ley.
La movilización ingresó al centro paceño con muestras de apoyo ciudadano, que se tradujeron en la entrega de alimentos y agua a los marchistas, muchos de ellos visiblemente afectados por el trayecto.
El recorrido final incluyó zonas como Villa Fátima, la plaza Villarroel y la avenida Busch, antes de llegar al centro de la ciudad.
Hasta el momento, no se ha instalado un espacio formal de diálogo entre el Gobierno y los sectores movilizados, pese a que autoridades han reiterado su disposición a conversar con distintos actores sociales.
La protesta se suma a un contexto de creciente conflictividad social en el país, con bloqueos y movilizaciones en distintas regiones.