Crisis obliga a Paz a destituir a Medinacelli y posesionar a Marcelo Blanco como nuevo ministro de Hidrocarburos

El presidente Rodrigo Paz posesionó anoche a Marcelo Blanco Quintanilla como nuevo ministro de Hidrocarburos, en reemplazo de Mauricio Medinaceli, en un cambio que se produce en medio de una crisis de abastecimiento de combustibles y la reciente renuncia de la presidenta de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Claudia Cronenbold.

El mandatario justificó la designación como parte de una “decisión basada en una visión estratégica” orientada a recuperar la soberanía energética del país y encarar una nueva etapa en la gestión del sector.

“Se ha tomado una decisión basada en una visión estratégica para cumplir lo que todos los bolivianos queremos: tener soberanía energética”, afirmó Paz durante el acto.

El presidente destacó el trabajo del ministro saliente, a quien atribuyó el impulso de cuatro proyectos normativos vinculados al sector energético, entre ellos la nueva Ley de Hidrocarburos, una norma sobre litio, otra ambiental y una relacionada con energías.

Sin embargo, señaló que el siguiente paso será la socialización y el desarrollo de estas iniciativas, en un contexto que calificó como crítico. “Se requiere una solución clara a esta situación de un país sin energías, sin gas y con limitaciones en sus recursos”, indicó.

Blanco, quien se desempeñaba como viceministro de Electricidad y Energías Renovables, asume el cargo con la misión de impulsar estas reformas y aportar su experiencia en la gestión de proyectos energéticos.

El nuevo ministro es licenciado en Administración de Empresas y cuenta con más de 30 años de experiencia en el ámbito financiero y energético, incluyendo participación en la estructuración de inversiones y en proyectos vinculados a organismos internacionales.

Su designación se produce en un contexto marcado por denuncias de escasez de diésel, filas en estaciones de servicio y cuestionamientos a la calidad de los combustibles.

El cambio de autoridad coincide además con la renuncia de la presidenta de YPFB, quien advirtió sobre un deterioro institucional en la empresa estatal y la necesidad de una reingeniería estructural.

Hasta el momento, el Gobierno no ha detallado medidas concretas para enfrentar la crisis de abastecimiento, más allá de la designación de la nueva autoridad.

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