Doria Medina tumba a su “capitán antiinflación” y se golpea con su propio bumerán
El empresario y jefe de Unidad Nacional (UN), Samuel Doria Medina, convirtió sus elogios del pasado en un bumerán político que lo dejó expuesto en su propia contradicción. Tras cuestionar la autoridad técnica del ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, el empresario no solo pone en duda el plan económico de su aliado, el presidente Rodrigo Paz, sino que también termina cuestionado en su propia cuenta de X al desmantelar el relato que él mismo construyó en 2025.
Lo que hace un año era la presentación estelar de un “brillante economista”, hoy se reduce a una “decepción” marcada por una política que el propio Doria Medina calificó de “inmovilista”. Al poner en cuestión la figura de Espinoza, el empresario admite implícitamente que el arquitecto que eligió para encarar la crisis no ha estado a la altura del desafío, dejando bajo revisión el principal soporte técnico del Ejecutivo.
En un mensaje lapidario, Doria Medina subrayó que el titular de Economía finalmente presentó “su” presupuesto, retirándole cualquier paraguas político. Al usar el término “decepcionó”, el mentor le quita al ministro su principal activo: la imagen de “economista brillante”.
Esa personalización de la autoría introduce un deslinde estratégico, si el presupuesto falla, la responsabilidad tiene nombre y apellido. Ese nombre ya no cuenta con el respaldo explícito de su creador.
El “hueco negro” fiscal
El centro de la crítica radica en la meta del 9% de déficit fiscal, un nivel que iguala los registros de 2023. La declaración textual de Doria Medina en X no deja espacio a dudas:
“El Ministro de Economía finalmente presentó su presupuesto, pero decepcionó. Plantea un déficit fiscal del 9%, es decir, igual al de 2023 y superior al de 2021, 2022 y 2024. Con esa cifra no puede haber acuerdo internacional para formar un fondo de estabilización. Nadie nos va a dar dinero para que se siga yendo al hueco negro del déficit”.
Al afirmar que “nadie nos va a dar dinero”, Doria Medina plantea que ese nivel de déficit podría afectar la confianza externa en el gobierno de Rodrigo Paz. El “capitán antiinflación” que debía atraer inversiones queda así cuestionado en su capacidad para sostener credibilidad ante potenciales financiadores.
La crítica también apunta a la gestión del tiempo. Doria Medina denunció que se necesitaron “seis meses de rodeos y dilaciones” para llegar a un plan que, según su lectura, posterga decisiones críticas, como el cierre de empresas públicas deficitarias, por otros 90 días.
Para el empresario, el plan actual es un “atascamiento” en el mismo lugar de siempre, una fórmula que, según su evaluación, no resolverá la crisis de divisas y combustibles.
Elegí como líder del equipo económico a José Gabriel Espinoza, un joven economista muy capaz que cree en mi plan de los 100 días y contribuirá a aplicarlo. Tiene un encargo concreto y urgente: trabajar para que estemos listos el 8 de noviembre para detener la inflación.… pic.twitter.com/PIPyP4F8np
— Samuel Doria Medina (@SDoriaMedina) May 29, 2025
El Ministro de Economía finalmente presentó su presupuesto, pero decepcionó. Plantea un déficit fiscal del 9%, es decir, igual al de 2023 y superior al de 2021, 2022 y 2024.
Con esa cifra no puede haber acuerdo internacional para formar un fondo de estabilización. Nadie nos va…— Samuel Doria Medina (@SDoriaMedina) April 22, 2026
Rodrigo Paz debilitado
La consecuencia de este bumerán es un Ejecutivo sitiado. Al anunciar que “lo propondremos en el Parlamento”, Doria Medina traslada la iniciativa de la política económica fuera del Palacio de Gobierno.
El presidente Rodrigo Paz se queda con un ministro impugnado por su propio garante, sin interlocutor creíble ante organismos internacionales y con un plan financiero herido de muerte por el fuego amigo de quien fuera su principal respaldo técnico.
Doria Medina ha salvado su capital político al desmarcarse del desastre, pero al hacerlo, ha dejado al descubierto que su «capitán» estrella no era más que un espejismo en medio de la tormenta.
La reacción en la propia cuenta de X del empresario reforzó esa lectura. Usuarios recordaron que Doria Medina promovió al ministro como “capitán antiinflación” y cuestionaron su giro, señalando una responsabilidad compartida en la conformación del equipo económico.
Entre esos comentarios, se instaló la duda sobre si se trata de una ruptura efectiva o de un reposicionamiento político frente a los resultados.
Quedó abierta, así, la duda sobre si se trata de una ruptura real o de un reposicionamiento político.