Murillo pide auditoría de sus procesos, mientras enfrenta dos condenas no ejecutoriadas en Bolivia

La Paz.- El exministro Arturo Murillo solicitó al presidente Rodrigo Paz una auditoría de sus procesos judiciales mientras cumple detención preventiva y enfrenta dos sentencias aún no ejecutoriadas en Bolivia por los casos Gases Lacrimógenos (compra con sobreprecio) y Gases de Ecuador (ingreso irregular de material antidisturbios).

Murillo se cree una víctima de persecución política y que se encuentra “injustamente detenido” hace seis meses en el penal de San Pedro sin justificación procesal. Aseguró que los procesos en su contra responden a una campaña impulsada por el Movimiento al Socialismo (MAS).

Su abogado, Giovani Machicao, afirmó que no existen nuevos actos investigativos que justifiquen la continuidad de la detención y planteó que corresponde revisar su situación jurídica.

Murillo también explicó en la misiva que abandonó Bolivia al final del gobierno transitorio de Jeanine Áñez tras descubrir un supuesto plan para asesinarlo. Señaló que salió del país para preservar su vida y afirmó que en ese momento no existía ninguna acusación formal en su contra.

El exministro añadió que posteriormente intentó resolver en silencio los más de 28 procesos judiciales iniciados en su contra y aseguró que enfrentó al menos cuatro detenciones preventivas.

También indicó que decidió solicitar su traslado desde Estados Unidos a Bolivia convencido de que el país atravesaría un cambio político, aunque sostuvo que el Ministerio Público y parte del Poder Judicial continúan bajo influencia del Movimiento al Socialismo (MAS).

Contrariamente a sus afirmaciones, el exministro fue deportado a Bolivia en septiembre de 2025 tras cumplir en Estados Unidos una condena de 70 meses de prisión por conspiración para cometer lavado de dinero en un caso vinculado a sobornos para la compra de gases lacrimógenos para el Ministerio de Gobierno.

En Bolivia, Murillo enfrenta dos sentencias condenatorias que aún no están ejecutoriadas. En octubre de 2024 fue condenado a ocho años de prisión por el caso denominado “Gases Lacrimógenos”, relacionado con la compra con presunto sobreprecio de material antidisturbios. La sentencia corresponde a los delitos de negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas y contratos lesivos al Estado.

Posteriormente, en febrero de 2025, recibió una segunda condena de cinco años y cuatro meses de prisión en el caso conocido como “Gases Ecuador”, por incumplimiento de deberes y daño económico al Estado vinculados al ingreso irregular de material antidisturbios. Al igual que la anterior, esta sentencia tampoco se encuentra ejecutoriada.

De acuerdo con información de la Fiscalía, Murillo enfrenta además varios procesos judiciales adicionales en Bolivia por presuntos hechos de corrupción, algunos de los cuales derivaron en detención preventiva.

El exministro sostiene que las investigaciones responden a persecución política y pidió que se revise la legalidad de todos los procedimientos en su contra.

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