Economía y BCB se contradicen y generan caos por billetes Serie B

Redacción Bolpress

La Paz.- El presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), David Iván Espinoza, y el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, Gabriel Espinoza, emitieron declaraciones contradictorias sobre el estatus legal y el alcance de la inhabilitación de los billetes de Bs 10, Bs 20 y Bs 50 de la Serie B, luego del accidente de un avión Hércules ocurrido el 27 de febrero en la ciudad de El Alto.

La cadena de contradicciones oficiales se inició cuando el presidente del Banco Central de Bolivia, David Iván Espinoza, ordenó la incineración de los billetes transportados en el avión Hércules siniestrado en El Alto, al sostener que no habían completado el proceso de monetización y, por tanto, carecían de valor legal.

Posteriormente, dispuso la recuperación del material recogido y, más tarde, declaró la inhabilitación de la Serie B, en una secuencia de decisiones que chocó con la versión del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, que sostuvo que la invalidez sería temporal.

A estas contradicciones se sumaron las disposiciones institucionales y los mensajes divergentes derivaron en confusión operativa y en el rechazo comercial de billetes que ya circulaban legalmente antes del siniestro. A medida que se difundían comunicados y declaraciones oficiales, comerciantes y usuarios enfrentaron incertidumbre sobre la validez de los cortes de Bs 10, Bs 20 y Bs 50 de la Serie B.

La situación se reflejó en casos concretos. En la ciudad de Trinidad, un ciudadano denunció que un surtidor se negó a aceptar un billete de Bs 50 bajo la sospecha de que “iba en el avión”, pese a que el usuario afirmó tener el efectivo en su poder desde semanas antes del accidente.

Las restricciones también alcanzaron a servicios públicos. La Terminal Metropolitana de El Alto prohibió la recepción de billetes de Bs 10, Bs 20 y Bs 50 de la Serie B, amparándose en el Comunicado CP8/2026 del Banco Central de Bolivia.

Ante estos reportes del mercado, el presidente del ente emisor reconoció públicamente la “reticencia de algunos comerciantes” y recomendó a la población mantener los billetes bajo custodia, sin detallar mecanismos inmediatos para normalizar su aceptación en las transacciones cotidianas.

El material monetario transportado en la aeronave formaba parte de una adquisición contractual previa del Banco Central. De acuerdo con documentación institucional, el cargamento se enmarca en el contrato SANO-DLABS N° 3/2025, suscrito con la empresa Crane Currency Malta Limited, que contempla la provisión programada de billetes de Bs 10, Bs 20 y Bs 50 para su incorporación al circulante nacional durante la gestión 2025.

Suma de contradicciones

El ministro de Economía y Finanzas Públicas señaló públicamente que la invalidez de los billetes tendría carácter temporal, con una duración de 48 horas, y que “el día lunes esos billetes vuelven a ser legales”. Según su explicación, la medida buscaba prevenir el ingreso al sistema financiero de billetes sustraídos mientras se difundían los números de serie correspondientes.

En contraste, en un comunicado difundido el 27 de febrero (CP7/2026), el Banco Central indicó que los billetes vinculados al siniestro “no tienen ningún valor legal”, al argumentar que no habrían completado el proceso de monetización. En ese mismo pronunciamiento, advirtió que su tenencia o utilización podría constituir un ilícito, sin precisar un plazo de vigencia para esa condición.

Un día después, mediante un segundo comunicado (CP8/2026), la entidad informó que todos los billetes de Bs 10, Bs 20 y Bs 50 de la Serie B quedaban inhabilitados para su uso y circulación, sin mencionar un límite temporal ni una restitución automática de su validez.

En ese mismo documento, el Banco Central reconoció que la Serie B ya se encontraba en circulación legal antes del accidente y anunció que los tenedores legítimos de esos billetes podrán acceder a un mecanismo de canje por otros de igual valor, conforme a un calendario que será anunciado posteriormente.

El segundo comunicado no hace referencia a una inhabilitación transitoria ni respalda la restitución automática mencionada por el ministro de Economía. Por el contrario, establece una inhabilitación general de la Serie B y condiciona su reemplazo a un procedimiento administrativo posterior.

A esta divergencia se sumó un instructivo de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero, que informó que, “en coordinación con el Banco Central de Bolivia”, todos los billetes de Bs 10, Bs 20 y Bs 50 de la Serie B quedaban inhabilitados de inmediato para su uso y circulación, sin establecer porcentajes ni limitar la medida a los billetes no recuperados.

Estado del material monetario

La información oficial sobre el destino del material monetario involucrado no ha sido presentada de manera técnica ni unificada. Las comunicaciones difundidas hasta el momento contienen versiones parciales que no permiten determinar con precisión qué ocurrió con la totalidad del cargamento.

Según una declaración pública posterior al accidente, el presidente del Banco Central precisó que el embarque siniestrado estaba compuesto por 17.100.000 billetes, desagregados en 5.400.000 piezas de Bs 10, 7.200.000 de Bs 20 y 4.500.000 de Bs 50, correspondientes a la Serie B.

De esas piezas, la autoridad informó que aproximadamente el 30% del cargamento no fue recuperado tras el accidente, lo que equivale a alrededor de 5.130.000 billetes. Este volumen fue señalado como material sustraído o disperso y constituye el principal argumento utilizado para justificar la inhabilitación de la serie.

Respecto al 70% restante, estimado en 11.970.000 piezas, las versiones oficiales no resultan coincidentes. En una declaración, el presidente del BCB indicó que una parte significativa del material fue destruida en el lugar del siniestro como medida de seguridad. Posteriormente, afirmó que todo el material recogido sería trasladado a las bóvedas del Banco Central.

Hasta el momento, la entidad no ha difundido actas, informes técnicos ni un desglose verificable que permita distinguir cuántos billetes fueron efectivamente destruidos y cuántos fueron recuperados e ingresados nuevamente a custodia estatal.

La ausencia de esa diferenciación impide establecer con certeza el destino físico final del material monetario y el volumen exacto de billetes que dejó de existir frente al que permanece bajo control institucional.

Las disposiciones emitidas tuvieron efectos operativos inmediatos. Entidades y establecimientos comenzaron a rechazar billetes de la Serie B en transacciones cotidianas, amparándose en los comunicados oficiales, mientras algunas instituciones públicas adoptaron restricciones internas para su recepción, incluso en casos de tenencia previa al accidente.

Actualizado el 2.02.2026

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