Cae directora de la ANH, el vicepresidente denuncia al presidente YPFB por sobreprecio

La Paz.- Bolivia enfrenta una escalada de tensiones políticas tras la renuncia de la directora de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Margot Ayala, y una denuncia penal presentada por el vicepresidente Edman Lara contra el presidente de YPFB, Yussef Akly Flores, en medio de acusaciones de corrupción vinculadas al sector de combustibles.

Ayala presentó el miércoles su renuncia como directora ejecutiva de la ANH, tras denunciar públicamente que fue blanco de “ataques sistemáticos” por parte de una “gran red de corrupción” cuyos intereses, según afirmó, se vieron afectados por investigaciones internas de irregularidades.

En una declaración de prensa, Ayala sostuvo que deja una institución “limpia, transparente y lista para trabajar por su país”, y negó responsabilidad en la crisis por la mala calidad de la gasolina denunciada por sectores del transporte.

Aseguró que las investigaciones emprendidas durante su gestión derivaron en procesos que hoy se encuentran en instancias de transparencia, y afirmó que estos avances provocaron presiones internas y campañas de desprestigio en su contra, incluso con la participación de periodistas. No presentó pruebas de esas acusaciones.

La exfuncionaria también fue cuestionada por su rol en los controles de calidad del combustible, tras denuncias de que gasolina contaminada habría dañado cerca de 9.000 vehículos, responsabilidad que rechazó, señalando limitaciones normativas y técnicas de la ANH.

Su salida se produjo en medio de un escándalo mayor en el sector hidrocarburos y fue descrita como la primera baja en el gobierno del presidente Rodrigo Paz. El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, había expresado días antes su respaldo a Ayala y llamado a priorizar la lucha contra la corrupción y la estabilidad institucional.

En un frente paralelo, el vicepresidente del Estado, Edmand Lara, presentó el mismo miércoles una denuncia ante la Fiscalía de La Paz contra el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly, por presuntos actos de corrupción en contratos de importación de combustibles.

Lara acusó a Akly de firmar contratos con la comercializadora internacional Trafigura que —según afirmó— implicarían un sobreprecio de aproximadamente 4 millones de dólares mensuales.

La denuncia incluye presuntos delitos de conducta antieconómica, contratos lesivos al Estado, enriquecimiento ilícito e incumplimiento de deberes. Lara solicitó además la aprehensión inmediata de Akly y su detención preventiva, argumentando que su permanencia en el cargo podría obstaculizar la investigación. Dijo que cuenta con los contratos firmados como respaldo de su denuncia.

Akly rechazó las acusaciones el martes, señalando que los supuestos contratos con sobreprecio “no existen” y calificando las denuncias como “mentiras”. YPFB difundió un comunicado negando irregularidades, documento que también fue cuestionado por el vicepresidente.

Aunque no existe, según los textos disponibles, una conexión formal establecida entre la renuncia de Ayala y la denuncia presentada por Lara, ambos hechos se desarrollan en el contexto de una crisis política marcada por disputas públicas entre altas autoridades del Ejecutivo, acusaciones de corrupción y cuestionamientos a la gestión del sector hidrocarburos.

Lara criticó además lo que describió como “inacción” del presidente Rodrigo Paz frente a estos conflictos, una afirmación que no ha sido respondida públicamente por el mandatario en los materiales revisados.

La sucesión de denuncias, renuncias y desmentidos ha intensificado la percepción de inestabilidad institucional en Bolivia, en un momento en que el gobierno enfrenta presiones por la calidad del combustible, la gestión de las empresas estatales y la credibilidad de sus mecanismos de control y fiscalización.

Atrás