YPFB ve “sabotaje”, despide a 360 empleados y no se pronuncia sobre indemnización por gasolina “basura”
La Paz.- Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) confirmó el despido de 360 funcionarios y denunció un posible sabotaje interno o «mano negra» en la mezcla de combustibles, un giro en su postura oficial para explicar la distribución de gasolina de baja calidad que ha desatado bloqueos y protestas en el eje troncal del país.
La crisis, que mantiene bloqueos en la región de Santa Cruz, ha revelado una profunda discrepancia sobre el impacto económico. Mientras YPFB minimizó el daño estimando unos 2.000 vehículos afectados, la dirigencia nacional del transporte cifra los daños en al menos 9.000 unidades, incluyendo 7.000 vehículos y 2.000 motocicletas.
«Hemos realizado un hallazgo puntual en dos o tres plantas», declaró Yussef Akly, presidente de YPFB, sugiriendo una intervención malintencionada en la cadena de distribución. Esta declaración contrasta con la versión inicial del gobierno, que había atribuido la contaminación del combustible a residuos en los tanques heredados de la gestión anterior del Movimiento Al Socialismo (MAS).
Hasta el momento, la estatal no ha presentado un plan concreto de resarcimiento para los propietarios afectados por lo que los gremios denominan «gasolina basura».
Cronología de contradicciones
La tensión escaló tras un manejo errático de la información oficial:
- 22 de enero – 1 de febrero: YPFB aseguró que el combustible cumplía estándares
- 2 y 3 de febrero: El Gobierno y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) admitieron la venta de gasolina defectuosa.
- Actualidad: La ANH anunció operativos de control, aunque evitó asumir responsabilidad por fallos en la fiscalización previa.
El conflicto golpea a la administración del presidente Rodrigo Paz en un momento sensible, tras la eliminación de la subvención a los combustibles, una medida impopular defendida por el ejecutivo como un «sinceramiento» del mercado.
La ausencia de un pronunciamiento directo del mandatario, quien fue visto participando en festividades de Carnaval en Tarija durante el pico de la crisis, ha avivado las críticas de la oposición y los sectores movilizados en La Paz, Cochabamba y Oruro.