COB rompe diálogo y declara «revolución nacional»; Gobierno descarta abrogar DS 5503 pese a 52 puntos de bloqueo
La Paz.- La Central Obrera Boliviana (COB) rompió la noche del viernes el diálogo con el Gobierno del presidente Rodrigo Paz y anunció la radicalización de las protestas, calificando el conflicto como una «revolución nacional», mientras que el Ejecutivo ratificó que no abrogará el Decreto Supremo 5503, aunque mantiene las puertas abiertas a la negociación.
La ruptura de las conversaciones agrava una crisis que, hasta las 17:00 hora local, ya registraba 52 puntos de bloqueo en las carreteras del país, según datos de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), dejando a cientos de pasajeros varados y obligando a realizar trasbordos forzados en las rutas troncales.
Mario Argollo, principal dirigente de la COB, confirmó que las medidas de presión se masificarán tras no llegar a un acuerdo. «Aclarar que esto ya se ha vuelto una revolución nacional», afirmó e hizo un llamado a cooperativistas y organizaciones sociales a sumarse a la lucha hasta conseguir la anulación total de la normativa.
«Tenemos que hacerle frente al gobierno, porque lastimosamente se niega de manera rotunda a abrogar este maldito decreto», aseveró el dirigente sindical.
Argollo señaló que su sector estaba dispuesto a rescatar los puntos positivos de la norma en un nuevo texto, pero al no ser escuchados, se declararon «decepcionados» de una administración que, a su juicio, hace «oídos sordos» al voto popular.
POSTURA GUBERNAMENTAL
En respuesta, el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, calificó de «inaceptable» la postura de «abrogación o nada» mantenida por los sindicatos, especialmente después de que la Sala Constitucional declarara plenamente constitucional el Decreto 5503.
«Las puertas del diálogo están abiertas y no se cerrarán nunca», dijo Lupo en conferencia de prensa y explicó que el Gobierno había aceptado corregir varios artículos observados para evitar malas interpretaciones y garantizar la estabilidad del país, pero la dirigencia obrera retornó a la mesa de negociación exigiendo únicamente la anulación total.
«Llegamos a un punto en el que (…) parecía una solución satisfactoria. Sin embargo, regresaron nuevamente a la reunión con la misma postura», lamentó la autoridad.
IMPACTO EN LA POBLACIÓN
La radicalización del conflicto ha tenido un impacto inmediato en la movilidad interdepartamental, particularmente en la ruta desde Cochabamba hacia el occidente. Viajeros denuncian abusos, gastos adicionales y el desgaste físico de tener que caminar largos tramos con equipaje.
«Hasta aquí nada más nos han dejado pasar. Salimos a las once de la noche y llevamos más de dos horas parados», relató una pasajera afectada en la ruta, quien indicó haber pagado 400 bolivianos (moneda local) por un trayecto inconcluso.
La situación afecta principalmente a familias, adultos mayores y transportistas, quienes quedan atrapados en medio de la disputa política por la vigencia del decreto.