Tensión y acusaciones en el primer debate presidencial rumbo a las elecciones de agosto
Cinco de los diez candidatos presidenciales cruzaron acusaciones y presentaron sus propuestas, en el primer debate televisado rumbo a las elecciones generales del 17 de agosto próximo. El evento, realizado el domingo, contó con cuatro postulantes opositores: Samuel Doria Medina (Unidad), Jorge Tuto Quiroga (Libre), Manfred Reyes Villa (APB-Sumate), Johnny Fernández (la Fuerza del Pueblo) y con el oficialista Eduardo Del Castillo (MAS).
Si bien el debate, organizado por Red UNO, estuvo caracterizado por preguntas y respuestas ácidas entre los candidatos, los cuatro postulantes de oposición plantearon, con algunas divergencias, el cambio del modelo estatal, mientras que el oficialista, Del Castillo, defendió el actual modelo económico.
Andrónico Rodríguez, candidato por Alianza Popular, y uno de los favoritos de acuerdo a las encuestas, no estuvo en el debate porque estaba siendo entrevistado por la red Unitel en el mismo horario.
La discusión se produjo en un contexto de incertidumbre sobre los posibles resultados electorales ya que, hasta la fecha, ninguno de los candidatos cuenta con un voto mayoritario, ni siquiera con una votación superior al 20 % de acuerdo a las encuestas, lo que hace altamente probable una segunda vuelta electoral.
Fernández, el más confrontativo
Jhonny Fernández fue uno de los más incisivos y acusó a los otros tres opositores de haber firmado un “pacto secreto” en la universidad de Harvard bajo el auspicio del empresario Marcelo Claure, para entregar los recursos naturales. Fue respondido por Doria Medina y Reyes Villa, quienes negaron la acusación por haber sido una reunión pública, con un centenar de asistentes.
No obstante, Fernández también señaló a los demás postulantes de supuesto transfugio político, de proteger a involucrados en dichos actos y de copiar su propuesta de nacionalizar los autos chutos.
La propuesta de Fernández se enmarca en reducir en un 30% la burocracia estatal, reformar la Constitución, el Código Tributario y la Ley de Inversiones. Plantea una reducción gradual de la subvención a los hidrocarburos, liberar las exportaciones, permitir el uso de transgénicos y aplicar un «perdonazo» tributario.
Doria Medina ofrece soluciones en “100 días”
Doria Medina criticó a Reyes Villa por no “bajarse” de la contienda electoral: “Está claro que viniste a mentir y mentir (…). Si vos no estás primero, vas a apoyar al que no está primero?”, preguntó Doria Medina a Manfred Reyes Villa.
El postulante se ciñó a su plan “100 días, carajo” para afrontar la crisis económica, eje central de su propuesta de gobierno. “Yo soy un empresario que tengo resultados hechos y no palabras. Tengo la experiencia en el manejo económico, pero además tengo un plan. Tengo un plan para bajar la inflación, para que vuelvan los dólares y para que haya gasolina y diésel para todos los bolivianos”, expresó.
Su propuesta económica, que se basa en la eliminación de subsidios, lo que podría generar un ahorro significativo para el Estado. El plan busca estimular la producción nacional y reducir la dependencia de importaciones.
Tuto propone un cambio radical
Jorge Quiroga se refirió al candidato del MAS como “Eduardo del Arcismo”, y entre otras cosas, le preguntó por qué dio de baja al excapitán de Policía, Edman Lara. En respuesta, Del Castillo le recordó a Tuto que cuando fue presidente el salario mínimo era de “Bs 400”.
Para Quiroga, esta es la elección más importante en décadas; señaló que se debe cambiar el rumbo de manera dramática para generar un futuro con esperanza. Propuso también un sistema impositivo basado en tasas del 10% para todos los niveles, fomentar la estabilidad con crecimiento y transformar a Bolivia en un país de propietarios en lugar de proletarios, asegurando que cada boliviano pueda ser dueño de parte de las empresas públicas. “La noche de los 20 años va a terminar”, sentenció el candidato de Libre.
Reyes Villa ofrece que el diésel costará Bs 5
Reyes Villa aseguró que generará un millón de empleos si llega a la Presidencia. Dijo que su gobierno contará con «todo el Estado que sea necesario y todo el mercado que sea posible», propuso reducir la burocracia y establecer un precio de 5 bolivianos para el diésel.
Asimismo, recordó que fue exiliado por Evo Morales. Aseguró que Bolivia puede ser un país rico si existe unidad nacional y si se utilizan adecuadamente los recursos económicos.
Del Castillo propone recursos para los jóvenes
Eduardo Del Castillo presentó el «Plan Vida», que contempla recursos para jóvenes, créditos para fomentar el crecimiento y un rechazo al retorno del modelo neoliberal. Reiteró que, antes del gobierno de Evo Morales, el PIB boliviano era reducido y que su crecimiento se debió, según él, a las políticas de los gobiernos del MAS.
“No podemos dejarnos engañar. Cuando gobernaba la derecha, el salario básico era de 120 bolivianos, ¿y acaso les alcanzaba? Vendieron todo lo que teníamos. Nosotros, con el instrumento político del MAS, pasamos el salario básico a 2.700. Lo que ellos no hicieron en 180 años, nosotros lo hicimos en 20”, señaló.
Ante el cuestionamiento de no haber apresado a Evo Morales, respondió: “El pueblo boliviano sabe que lo más importante en este momento es que exista un cambio de gobierno. Ingresar ahora a la región del trópico de Cochabamba con fuerzas policiales lamentablemente estaríamos hablando de pérdida de vidas humanas. Si hubiésemos realizado este trabajo no estaríamos en este debate, habría gente movilizada y tal vez un gobierno democráticamente electo hubiese sido destruido”.